domingo, 6 de noviembre de 2022

Road trip por Escocia



Castillo Dunnottar

                             Isla Skye                                      
Durante muchos años postergué conocer Escocia priorizando otros destinos que me resultaban más atractivos y teniendo en claro que este era un viaje que había que hacer con tiempo y dedicación. ¡Cuanto me equivoqué en lo primero y le acerté a lo segundo!. El magnetismo que sentí cada día que estuve en Escocia es algo totalmente sin precedentes para mi. Por supuesto que sus paisajes son parte importante de esta sensación; absolutamente únicos, maravillosos, tan impactantes que dan una constante sensación de tranquilidad e infinito que yo no había sentido nunca antes. Sin embargo no es solo esto, el ambiente de quietud, totalmente carente de stress y de preocupaciones, la amabilidad y simpleza de su gente llevada a niveles casi absurdos  son parte importante de este enamoramiento profundo y a primera vista.
Escocia es el más norteño de los 4 países que conforman el Reino Unido y abarca un tercio del territorio total. Su población es de 5.5 millones de habitantes. El 2014 a través de un plebiscito los escoceses decidieron permanecer en el Reino Unido manteniendo un sistema legal, educativo y religioso propio que son parte fundamental de su cultura. Esta tierra azotada por un clima imposible ha sobrevivido gracias a la fortaleza de su gente y a una cultura repleta de mitos y leyendas que son parte esencial de su enorme atractivo social y cultural. 
                                       Edimburgo                                 
El viaje partió con dos días completos en Edimburgo, la preciosa y pequeña capital escocesa de la cual les contaré en detalle en otro posteo para enfocarme ahora en el road trip que hicimos recorriendo una buena parte de este maravilloso y encantador país.
No le dimos mucha vuelta a como hacer el viaje porque si bien hay varios paquetes de tren, era evidente que la mejor manera de exprimir el tiempo y realmente empaparse de la experiencia es haciéndolo en auto. Sí, manejar por la izquierda y con el manubrio en la derecha es una pesadilla; las rotondas (que hay por montones) son lo más difícil pero al final uno se acostumbra a todo y ya el segundo día uno siente que controla la situación. Hay que vencer el miedo y lanzarse porque esta es por lejos la mejor manera de sacar provecho del viaje y conocer no solo los pueblitos más famosos sino también los rincones más recónditos y los lugares más sensacionales de esta tierra siempre húmeda, de clima agreste pero de gente calurosa y encantadora. 

Stirling - Monumento a William Wallace

                                           Castillo Stirling                                     
DIA 1 De Edimburgo a St. Andrews
El auto lo arrendamos en el aeropuerto de Edimburgo y desde ahí nos fuimos directo a Stirling, un pequeño pueblo industrial a una hora de distancia. Esta zona tiene gran importancia histórica por su protagonismo durante la guerra de la independencia. Antiguamente fue la capital de Escocia y sus asentamientos datan de la edad de piedra. Tiene 3 monumentos que vale la pena visitar. Es muy posible deba optar por ver dos por fuera y solo uno en detalle; la flexibilidad es clave en los road trips.
El principal atractivo turístico es el impresionante castillo de Stirling (https://www.stirlingcastle.scot/) que es monumento nacional y que hoy alberga a un regimiento del ejercito británico. El castillo data del siglo XV y lo más impresionante es su emplazamiento sobre una colina volcánica, rodeado de enormes acantilados. 
             Espada original de William Wallace          
Muy cerca del castillo está la preciosa Iglesia de Holy Rude con su magnifica torre medieval. La tercera atracción es el monumento al héroe escocés William Wallace, inmortalizado maravillosamente por Mel Gibson en su famosa película Braveheart. El monumento fue inaugurado en 1869 y se encuentra en la cima de una pequeña colina a la que se puede acceder en un minibus gratuito o bien caminando por el bosque alrededor de 20 minutos. Obvio que nosotros caminamos, había que soltar la tensión de los primeros minutos arriesgando la vida con la conducción por el otro lado. La torre de casi 70 metros se sube a pie y tiene varias salas que detallan la vida y obra de este célebre personaje. El gran tesoro del museo es la espada original de William Wallace; de 1,5 metros sorprende por su tamaño e impecable estado. Lo otro espectacular es la vista del castillo y de la ciudad de Stirling que se puede disfrutar desde la terraza en la cima del monumento.
Si anda bien de tiempo la recomendación es desviarse de la ruta e ir a conocer el precioso castillo Doune que es uno de los castillos medievales mejor conservados de toda Escocia. De lo contrario, la recomendación es enfilar hacia St. Andrews que es el pueblo más atractivo de la región de Fife y lugar de nuestra primera noche.
                                 Falkland                                   
 Pocas millas antes de llegar a St. Andrews vale la pena desviarse unos pocos kilómetros para conocer Falkland, un pequeño pueblo de calles tranquilas y preciosas casas de piedra. Ver su palacio e iglesia y pasear por sus angostas calles es un deleite. Como dato anecdótico le cuento que aquí se filmó la famosa serie Outlander en donde el pueblo simulaba ser Inverness, una de las ciudades más grandes de Escocia. Los caminos en esta zona son de una vía en cada sentido pero están en buen estado y permiten circular a buena velocidad. Los paisajes son preciosos, repletos de grandes campos de plantaciones, ovejas que los repletan y dramáticos acantilados a orillas del mar del norte. Lo que si hay que tener en cuenta al momento de planificar los días es que todo en Escocia cierra ridículamente temprano. Museos, castillos y atracciones turísticas en general bajan la cortina a las 5pm y algunas limitan la entrada a partir de las 4pm. Para salir a comer tenga en cuenta que lo ideal es hacerlo a las 7:30 porque ya a las 8:30 es posible que no lo reciban. El horario es uno de los temas más relevantes al momento de planificar el viaje. 
Castillo de St Andrews

                                St. Andrews                            
St. Andrews es una pequeña ciudad universitaria con muchísimo movimiento debido principalmente al golf. El Old Course es uno de los campos más antiguos de Escocia y de los más famosos del mundo. Situado a orillas de la playa West sands donde se filmó la famosa escena de la película Carros de fuego. La cancha data del 1574 y a su alrededor hay muchísimos hoteles, bed and breakfast, bares y tiendas que giran en torno a este deporte. La ciudad tiene 3 calles principales que concentran la actividad comercial, South, Market y North street y se recorren en un ratito. La prestigiosa Universidad de St Andrews es la más antigua de Escocia y sus facultades están esparcidas por toda la ciudad. Su histórico patio central conocido como The Quad albergó estudiantes tan famosos como Benjamin Franklin, el príncipe William y su señora la princesa Kate y varios premios Nobel. Sus estudiantes repletan las decenas de pubs locales desde muy temprana hora. 
Las ruinas del Castillo de St. Andrews, una antigua fortaleza construida en 1200 que fue residencia del obispo, están en una privilegiada ubicación sobre el Mar del norte. 
                     Catedral de St Andrews y Torre St. Rules                    
A unos pocos cientos de metros se encuentran las ruinas de la Catedral de St Andrews que datan de 1160 y llegó a ser la mayor iglesia de toda Escocia. Sin duda su tamaño sorprende como también lo hace su ubicación a orillas del acantilado; el agreste clima escocés con fuertes vientos hizo muy difícil su reconstrucción. En algún momento se supone que aquí se guardaban los restos de San Andrés lo que atraía gran cantidad de peregrinos al pueblo y con ellos ingresos que permitían mantener la catedral pero cuando los restos se perdieron, desaparecieron los fieles y con eso su mantención también se hizo imposible. Recorrer las ruinas y pasearse entre las antiguas lápidas es un paseo majestuoso. Si la encuentra abierta, suba a la Torre St. Rules, que es lo que sobrevive de la catedral, para ver las increíbles vistas a las playas de la ciudad. Hay mucho lugar donde alojar aquí y la recomendación es llevarlo reservado porque si hay campeonato de golf la ciudad se repleta de gente y no es fácil encontrar alojamiento.  

Museo V&A - Dundee

                                                         DIA 2 De St. Andrews a Stonehaven
                              RRS Discovery.                          
El segundo día partió con el asunto del manejo más controlado, no quiero bajarle el perfil a esto, es bastante estresante y altera un poco el itinerario diseñado los primeros días. Partimos parando en Dundee, la cuarta ciudad más grande de Escocia con un pasado industrial y un presente algo más turístico. Queríamos ver el RRS Discovery que en 1901 fue en una épica y muy exitosa expedición a la Antártica con los célebres aventureros Scott y Shackleton entre otros. Hay un museo que cuenta toda la aventura y al lado se encuentra el magnifico V&A, el primer museo del diseño de Escocia. Si bien su colección es bastante modesta, el edificio es sensacional y recorrerlo no toma mucho tiempo. Su forma insinúa un barco asi que su ubicación a orillas del rio Fey está en perfecta sintonía con el entorno y con el clima. El museo es gratuito asi que vale la pena entrar a conocerlo y recorrerlo por dentro y por fuera. Esto fue lo único que vimos en Dundee porque el día ofrecía grandes destinos y poco tiempo asi rápidamente atravesamos la ciudad para volver al camino y enfilar hacia un castillo que simplemente nos maravilló: el castillo Glamis.

Castillo Glamis

                       Rey Jorge VI y familia.                       
Todo en el castillo Glamis es impactante y precioso, empezando por el pequeño y sinuoso camino que llega a él, hasta su apoteósica entrada por un largo parque con el castillo de telón de fondo. Sus enormes e impecables jardines, su fascinante tienda llena de productos locales y sobretodo la posibilidad que ofrece de recorrer una parte del castillo son sus principales atractivos. Glamis está vivo y es habitado por los parientes del lado materno de la reina madre, la familia Lyon. De hecho la reina madre vivió aquí y la princesa Margarita nació en el castillo, siendo la primera princesa nacida en Escocia en 3 siglos. El castillo data del siglo XV y se encuentra en perfecto estado y al recorrerlo no solo se da uno perfecta idea de la vida de la realeza, su afición por la caza, los caballos y la naturaleza sino también puede ver la parte más intima, las fotos familiares y más cotidianas. Como dato curioso está el Duncan´s Hall, donde Macbeth asesinó al rey Duncan en la obra del mismo nombre. La entrada incluye un audiotour en varios idiomas y la visita es autoguiada asi que puede hacerla a su ritmo. Hay un café y baños, siempre muy útiles en un road trip.

Abadia Arbroath

                              Abadia Arbroath.                         
La siguiente parada fue en las ruinas de la Abadía de Arbroath que fue en su tiempo la más rica de toda Escocia y hoy es famosa porque conserva la declaración original de Arbroath de 1320.  Esta declaración de independencia fue escrita por el rey de Escocia y con la ayuda de nobles, magnates y los más eruditos de la época que eran parte del clero. La carta fue enviada al Papa Juan XXII y en ella se autoproclaman libres, soberanos e independientes con derecho a defenderse en caso de ser atacados. El lugar tiene un pequeño pero muy impresionante museo con esta y otras reliquias que vale la pena conocer. Los restos de la abadía dan cuenta de tiempos gloriosos y ostentosos. 
En esta parte de la ruta los caminos a ratos se empiezan a estrechar un poco pero el trafico baja considerablemente. La lluvia es inevitable, hay que tener en cuenta que la temporada de lluvia en Escocia dura 8 meses y en ella llueve el 80% de los días. Siempre recomendable andar con un paraguas pero tenga en cuenta que no siempre se pueden usar porque el viento es fiel compañero de las lluvias en estas tierras y las ráfagas son muy fuertes. Por ahí alguien me dijo que Escocia era donde los paraguas vienen a morir, basta media tarde de lluvia para comprobar lo tragicómico del dicho. 

Acantilados en Stonehaven

                                   Castillo Dunnottar.                                       
Cuando diseñé las rutas diarias lo hice sabiendo que manejar por el otro lado y con la constante lluvia iba a ser un desafío asi que intenté hacer tramos cortos de no más de 50km entre cada parada y no más de 200km de manejo al día. Esto resultó bastante bien y lo recomiendo porque además los caminos son preciosos y la tentación de ir lento para disfrutarlos e ir parando para fotografiarlos es irresistible. El camino hacia el castillo de Dunnottar fue absolutamente inolvidable, a ratos pegado al mar, con enormes plantaciones, ovejas por todas partes, la lluvia y el viento que arreciaban y los arcoíris que aparecen y desaparecen, de verdad es algo sin comparación.
                          Castillo Dunnottar                             
Algunos kilómetros antes de llegar, dejó de llover y se despejó bastante, dejando unas nubes majestuosas como marco de la perfecta escena. Del estacionamiento hacia el castillo se camina unos 300 metros y la experiencia es realmente sublime, los acantilados atacados por las olas furiosas, el viento que golpea la cara, la humedad de la lluvia reciente y el castillo esplendoroso sobre el mar rodeado de todos los verdes que existen en el universo. Lamentablemente por el mal clima el castillo estaba cerrado al público y no pudimos entrar a las ruinas pero verlo desde los miradores es sin duda la parte más atractiva de la visita. Este es uno de los castillos más lindos de Escocia, especialmente por su emplazamiento en un islote, rodeado de acantilados. Las ruinas que datan del siglo XV dan cuenta de una fortaleza impenetrable aunque el mito dice que William Wallace logró conquistarlo. Hay varios miradores para apreciarlo y fotografiarlo, sin duda es uno de los lugares más fotogénicos de todo el viaje. El castillo ha sido escenario de varias películas, de la más conocidas está Hamlet de Mel Gibson. Estuvimos más de una hora en un estado de completo encantamiento disfrutando de este lugar y de lo que aquí se siente, mucha fuerza que se traspasa a uno, una mezcla de sentirse todopoderoso y vulnerable a la vez, realmente nos costó dejarlo y este momento quedó grabado para siempre en nuestra memoria. Muy cerquita de aquí alojamos en Stonehaven, un pequeño pueblo pesquero en donde comimos en un restaurant impactantemente bueno que alguna vez recibió a la familia real, se trata del  The Tolbooth Seafood Restaurant (http://tolbooth-restaurant.co.uk/) un imperdible en la zona.

Castillo Dunnottar en todo su esplendor

                                            Castillo Crathes                                        
DIA 3 De Stonehaven a Forres
Este fue el día de los imprevistos, todo viaje los tiene y en la medida que uno sepa ser flexible podrá superarlos sin drama. El día partió maravillosamente con una visita al castillo Crathes. Dejamos el auto estacionado frente al parque del castillo porque habían unas tiendas con productos locales que quisimos ver, desde ahí nos fuimos caminando por un bosque alucinante hasta llegar a este pequeño castillo del siglo XIV con preciosos jardines estilo ingles. No quisimos recorrerlo por dentro por el tiempo invertido en el bosque y no me arrepiento, aquí vimos nuestras primeras vacas chasconas, tan típicas escocesas y tan encantadoramente lindas.

Rio Dee

                             Castillo Balmoral                       

Nuestra siguiente parada era el castillo Balmoral donde un par de semanas antes de nuestra visita había muerto aquí la Reina Isabel II. Lamentablemente el castillo que normalmente está abierto al público e incluso tiene un café, estaba todavía cerrado por duelo asi que solo pudimos verlo por fuera. Se entiende perfecto porque a la reina le gustaba tanto este lugar que exuda tranquilidad y belleza. El camino que llega a Balmoral fue de los más lindos del viaje, en medio de tupidos bosques la ruta es estrecha y pasan justo los dos autos en ambos sentidos pero cuando digo justo es realmente justo. Cada vez que viene un auto en contra uno queda con el corazón en el mano porque además los locales manejan bastante rápido y con bastante poca precaución. El camino va bordeando el rio Dee que es absolutamente maravillo, de gran caudal y con muchos miradores donde detenerse a disfrutar de la vista y de la fotografía. Esta zona tiene muchos venados, otra razón para ir con todos los ojos puestos en la ruta. Aquí comienza también la zona de las destilerías de whisky, hay por montones y la mayoría ofrece tours para aprender del proceso. En general son algo caros pero sobretodo largos y quitan tiempo asi que nosotros optamos por no tomar un tour y ver varias destilerías, visitando sus salas de ventas en donde se puede probar y por supuesto comprar.
                            Vaca chascona                            
La idea era almorzar en esta zona pero como el castillo estaba cerrado decidimos irnos hacia el norte y ganar tiempo en la zona alta que es muy bonita, con parajes preciosos y muchos pueblos lindos que visitar. Lamentablemente en la ruta nos topamos con que el camino estaba cerrado por arreglos y tuvimos que darnos una vuelta enorme que nos hizo perder todo el tiempo ganado pero nos tomamos el imprevisto con humor y nos fuimos disfrutando del paisaje y la conversación. No paramos a almorzar para alcanzar a llegar a la destilería mas impresionante del norte antes de que cerraran, la famosa Macallan (https://www.themacallan.com/en-cl). De todas las que visitamos esta es lejos la más impresionante pero a la vez la menos atractiva porque hay tanta inversión en hacer algo grandioso que se hace poco intimo y cercano asi que este panorama no fue lo que esperábamos. Lo bueno fue que tuvimos tiempo para visitar otras destilerías y conocer con más tranquilidad toda la zona de Craigellachie que es preciosa. Incluso alcanzamos a ir a Elgin en donde está Gordonstoun School, el famoso colegio internado que tuvo al actual rey Carlos III dentro de sus alumnos. Si vió la serie The Crown sin duda se acordará de este lugar que hizo pasar las penurias más atroces al actual rey. En Elgin Se puede visitar también las ruinas de su antigua catedral y pasear un rato por el pueblo.
                                                Blervie House                                        
Nosotros nos alojamos muy cerca, en Forres en un hotel sorprendente, atendido por su propio dueño, un encantador escocés lleno de historias. En general no me gusta recomendar hoteles porque siento que entre el presupuesto y el gusto es muy difícil dar en el clavo pero este lugar es uno de los que recomiendo a ojos cerrados. El lugar se llama Blervie House (https://blervie.com/) y con sus enormes habitaciones y fina decoración uno realmente se siente durmiendo en un castillo. El dueño era tan encantador que nos quedamos un buen rato conversando con él y una pareja de escoceses durante el desayuno, salimos de ahí con un par de anécdotas de la realeza que no olvidaremos.  Forres es un pequeño pueblo muy cerca de Elgin, de esos lugares en que me habría quedado a vivir. Elegante, lleno de parques, casas de piedra sin rejas y donde se nota que la calidad de vida llega a su máxima expresión.
Forres

DIA 4 De Forres a Portree
                                              Loch Ness                                         
Partimos de Forres rumbo a nuestra primera parada, el Loch Ness (los escoceses no dicen "lake" dicen "loch" y parecen muy orgullosos de esta diferencia). Quisimos pasar antes a conocer Culloden Moor donde se libró la ultima batalla del levantamiento jacobita en 1746 pero al llegar nos dimos cuenta que nos tomaría muchísimo tiempo asi que solo dimos una mirada y nos fuimos al Lago Ness pasando por Inverness  sin detenernos a pesar de ser una ciudad preciosa. La razón es que la ciudad es demasiado grande y nosotros quisimos privilegiar pasar el tiempo en pueblos chicos. Queda en los pendientes para el repechaje. 
                                          Castillo Urquhart                                     
El lago Ness es sin duda el lugar más famoso de Escocia por la leyenda del monstruo que lo habita y cuya historia tiene más de 1500 años. Más allá de la veracidad de su historia vale la pena conocer este lago de agua dulce que llama la atención por lo angosto que es. El camino repleto de bosques y miradores ofrece constantemente la tentación de parar y si o si recibir de otro turista un chiste sobre "Nessi", el supuesto monstruo marino. Llama la atención el poco provecho que han sacado de este mito en merchandising, cuesta bastante encontrar un recuerdo incluso en el centro de visitantes. Ahí es donde se nota que el turismo es algo que es relativamente nuevo en Escocia y que el potencial que tiene es infinito.
                            Castillo Urquhart sobre el lago Ness                     
La parada obligatoria es en el castillo Urquhart, cuyas ruinas sobre el lago entregan una postal maravillosa. El castillo data del sigo VI y en algunas partes las ruinas están en bastante buen estado. Es un agrado recorrer estos lugares tan impactantes y que no esté repleto de turistas. A ratos en algunas partes uno incluso puede quedar solo en un lugar con siglos de historia, magia y simbolismo. Un lujo que hoy se puede encontrar en pocas partes del mundo. Las entradas a los castillos no son baratas pero esta es una de las imperdibles. Su ubicación estratégica sobre el lago entrega unas imágenes inolvidables y además tiene una buena tienda, un rico café y buenos baños. 
Highlands

                                Highlands                                    
De las cosas que más llamo mi atención en esta zona de los Highlands fue lo rápido que cambia el escenario. Uno pasa de zonas de bosques tupidos en donde a penas pasa el sol entre las ramas a unos parajes completamente desolados, en donde escasamente se ve un arbusto pero si hay mucho cerro y grandes cadenas montañosas por donde desciende el agua por todas partes formando pequeñas cascadas y ríos por doquier. Asi como cambia el paisaje cambia también el clima y uno puede ver en el horizonte cercano como arrecia la lluvia con furia mientras uno está en un lugar en donde todavía se asoma el sol. La experiencia de viaje entre el lago Ness y la siguiente parada en el lago Duich fue inolvidable. No se cuantas veces paramos a sacar fotos o simplemente a admirar el paisaje repleto de todos los verdes imaginables, fue algo realmente sobrecogedor. Ademas es una zona de bajísimo trafico, en donde uno puede no cruzarse con otro auto por varios kilómetros y a ratos ver autos parados sin nadie dentro y bien a lo lejos ver a alguien haciendo trekking. La sensación de pequeñez frente a la naturaleza es constante.
Castillo Eilean Donan

Eilean Donan
Y asi sintiéndonos absolutamente sobrecogidos con el escenario llegamos al castillo Eilean Donan, la joya de la corona, es el lugar más fotografiado de toda Escocia. Construido alrededor del siglo XIII sobre el lago Duich perteneció por generaciones al clan Mckenzie. Recorrerlo por dentro no toma mucho tiempo y entrega una acabada idea de la vida en la Edad Media. Es lejos donde más turistas se ven y cuesta sacar las fotos sin ellos pero se puede. Este lugar ha sido escenario de varias películas, Braveheart y Quiero robarme a la novia entre las más conocidas. El castillo cierra a las 4 de la tarde asi que como siempre la recomendación es llegar con tiempo para no perdérselo.  Aquí tuvimos que optar por perder un panorama al que le teníamos muchas ganas pero el clima no acompañaba y nos alejaba mucho de nuestro destino final para esa noche. El panorama era ir a conocer el camino Bealach na Ba que es la ruta con mayor pendiente de todo Reino Unido y ofrece unas vistas espectaculares. Es un camino brutalmente angosto y peligroso por lo que no quisimos arriesgarnos a hacerlo con tanta lluvia, viento y poca luz, asi que nos fuimos a Portree, la capital de la isla de Skye. 
Sligachan Old Bridge

                                    Sligachan waterfalls                                    
Hay solo dos maneras de entrar a la enorme isla de Skye. La primera es por el único puente que la une con el "continente" que fue la usamos para llegar y la segunda es un ferry que fue la que usamos para salir dos días después. Lo bueno de botar el panorama anterior fue llegar con luz a Skye y poder detenerse con tiempo y calma en Sligachan. Visitar su puente viejo y las cascadas es maravilloso. Dejar el auto un rato y poder caminar libremente por las decenas de senderos, muchos de ellos inundados, da una sensación de libertad e inmensidad increíble. Casi no hay señalética que indique donde están los lugares de interés. Recomiendo marcarlos en google maps antes de viajar y asi no perderse nada. Desde aquí hay solo unos pocos kilómetros a Portree que ofrece una buena variedad de alojamiento y un par de buenos restaurantes donde comer. 

Old Man Storr - Skye

DIA 5 Skye
                                        Skye                                 
Este fue el único lugar en donde nos quedamos dos noches y vaya que valió la pena. Tomar el auto y recorrer de manera más libre y sin la presión del tiempo fue un agrado. Casi todo lo que se visita en Skye es naturaleza asi que aquí no hay que preocuparse del horario de cierre. Si hay que estar pendiente del camino que es ridículamente estrecho, lleno de "passing points" que son lugares en donde el camino se ensancha por un par de metros para dejar pasar a el auto que viene en sentido contrario porque dos no caben. El trafico es mínimo y la profusión de escenarios fotogénicos es constante. Como buena amante del trekking que soy me habría quedado un mes en este lugar, repleto de senderos y lugares para pasear encontrando lagos escondidos, caídas de agua, ovejas por todas partes y las formaciones rocosas mas espectaculares y preciosas. Old man storr creo que lo que más me impactó. Esta enorme formación rocosa que puede ser vista a gran distancia y domina el valle es absolutamente soberbia. A lo largo del camino se ven varios fotógrafos profesionales embobados sacando foto tras foto. Nosotros hicimos varias paradas para disfrutar de la imponente vista que se obtiene desde las diferentes distancias e inmortalizarlas en fotos. Creo que en un futuro segundo viaje daría medio día extra solo para adentrarme en el sendero de 3.8 kilómetros que llega hasta la base.
                                    Kilt Rock                              
Recorrimos prácticamente toda la isla, a ratos bajo una lluvia suave, a ratos bajo el sol, después una lluvia infernal y viento feroz. El clima es una verdadera y constante locura e ir preparado para ello es vital. En Skye el paraguas es una perdida de tiempo, el viento es la constante y solo varía la intensidad, desde un viento feroz a uno terroríficamente fuerte, que lo empuja a uno y al auto también, una verdadera delicia. La segunda parada fue en Kilt rock, una formación rocosa a orillas del mar que se asemeja a los pliegues de la kilt escocesa. Además de la roca hay  caídas de agua y nidos de aves enormes. Aquí se siente la inmensidad del mar que por delante tiene kilómetros infinitos solo de agua salada. Se atraviesa por varios pequeños pueblos, más bien villorrios y en muchos de ellos se ven algunos bed and breakfast y también casas que parecen de veraneo, una belleza. Unos pocos kilómetros más adelante se llega a Trotternish, la península más al norte de Skye con impresionantes vistas, enormes montañas y nuevamente ese ataque del verde en todas sus versiones.

Trotternish

                                             Ruinas Duntulm                                     
Aquí fue inevitable detenerse y dejar el auto botado en donde pudimos para meternos a caminar un poco hacia los cerros, en senderos repletos de agua, con la maleza que llega hasta casi la rodilla de repente aparece un lago y no se ve un alma a kilómetros de distancia. Solo ovejas, algunas vacas y una enorme sensación de pureza de paisaje y de vida. Recién volvimos a cruzarnos con un par de personas en las ruinas de Duntulm, que otrora fue un castillo y hoy son la evidencia de un clima rudo que no permite la sobrevivencia fácil de las construcciones. El viento era tan fuerte que era peligroso estar mucho tiempo aquí, a pocos metros del enorme acantilado. 
                                   Dunvegan Castle                                          

Despues de andar varios kilómetros cruzándonos solo de vez en cuando con otros autos, llegamos al castillo Dunvegan, hogar del famoso clan MacLeod. Su primera construcción data del XIII y se puede recorrer en detalle por dentro y también por fuera. Creo que si no hubiera estado diluviando hubiéramos optado por la entrada que permite recorrer solo sus impactantes jardines, pero como el agua caía a chorros, entramos y lo vimos entero esperando que la lluvia amainara, cosa que no pasó.
                                          Neist Point                                             
 Almorzar en Skye fue una hazaña, habiendo pasado por varios restaurantes que o estaban cerrados o ya no servían almuerzo (a las 2:30pm) o bien tenían tan poco personal que derechamente recomendaban buscar otro lugar encontramos un pequeño café con un menú bien limitado pero bastante rico y cerveza helada para esta viajera que a esa hora ya aullaba por una. Se llama Café Lephin (http://www.cafelephin.co.uk/), dejo el dato porque realmente la oferta gastronómica en esta zona es muy limitada y este lugar esta abierto casi todo el día. Pilas recargadas para llegar al punto más importante del día, el Neist Point. Conocido como el fin del mundo escocés  es una enorme península que remata con un impactante acantilado y un faro de película. Hay que venir aquí con tiempo para caminar por los senderos y aprovechar la vista insólitamente impactante que regala el paisaje.
                              Mi espantosa foto                      
Llegamos antes de las 4pm para tener al menos dos horas de luz para caminar y disfrutar. El camino es infernal, angosto, lleno de hoyos y pendientes pero con los paisajes más espectaculares del mundo. No pensamos jamás que al llegar el clima a penas nos iba a dejar bajar del auto, vientos casi huracanados convertían las gotas de agua en mini balines que se enterraban en la piel. Decidimos bajarnos igual y los 200 metros que pudimos andar corriendo fueron una completa locura. Metiendo los pies a unas enormes posas, tratando de esquivarlas caíamos en otras más grandes, sin oír lo que nos decíamos, sentí tanta euforia que me fui gritando de felicidad. La foto que buscaba sacar era la que está arriba, la foto que logré sacar, arriesgando mi vida y mi celular, es la que está al lado. Objetivo no logrado. Volvimos al auto habiendo estado menos de 5 minutos bajo la lluvia, completamente empapados, a un nivel que tuvimos que volvernos con la calefacción al máximo y en ropa interior porque el resto estilaba. No tuve la foto, tampoco la caminata inolvidable, no pude pararme en la punta de Skye a sentir el fin del mundo pero alcancé a divisar el lugar y nos reímos infinito, que al final no es lo mismo, pero quien sabe, quizás fue mejor. 

Viaducto Glenfinnan 

DIA 6 de Portree a Isle of Eriska
                              St. Mary & St Finnan Church                            
Salimos de Skye en el ferry que sale desde Armadale algo asustados de que no saliera por el clima porque durante la noche los vientos eran una locura. El barco salió sin problemas y en media hora ya estábamos en tierra firme nuevamente. Los pasajes los compré con algunas semanas de anticipación (www.calmac.co.uk) porque los horarios no son muchos y me interesaba partir temprano para aprovechar el día. Nuestra primera parada fue en St. Mary & St. Finnan Church, una iglesia católica con privilegiada ubicación sobre el impactante lago Shiel. Aquí nuevamente los paisajes se volvieron boscosos, con lagos cada pocos kilómetros y montañas que todo lo rodean, un verdadero espectáculo. La iglesia estaba cerrada pero verla por fuera bien valió la pena la parada. 
                                     Viaducto Glenfinnan                                   
A unas pocos centenas de metros está el acceso al mirador del viaducto Glenfinnan. Esta impresionante obra de ingeniería data del año 1900 y es el viaducto de concreto más largo de toda Escocia. Si bien es conocido por su belleza se ha vuelto mundialmente famoso porque por aquí pasa el Howarts Express, que en realidad se llama Jacobite express y es el tren a vapor que sale en la película de Harry Potter. Los turistas llegan de todos lados a verlo y la organización local es bastante sorprendente. Hay estacionamientos, dos miradores bien señalizados, bien hechos y muy espectaculares. Además un café con buenos baños y tienda. 
                              Fort William.                              
Llegamos a almorzar a Fort William que se ubica a orillas del Loch Linnhe y es el epicentro del trekking escocés por sus impactantes y preciosas montañas Ben Nevis. La ruta que llega a este lugar es conocida como "Camino a las islas" y es realmente preciosa, repleta de lagos, montañas, ríos, agua y más agua. Recorrimos el pueblo conociendo su iglesia y su calle peatonal, reponiendo fuerzas en un entretenido pub Escocés muy familiar. Obvio que temprano porque aquí todo es temprano. Sorprenden una serie de enormes casas de piedra a orillas del lago, no supimos descifrar si eran vacacionales o de gente que vive ahí pero su ubicación sobre el lago es simplemente espectacular. Sobre el pueblo debo decir que esperaba otra cosa, quizás por la ansiedad de visitar nuestra siguiente parada no le dimos suficiente tiempo. Seguimos hacia Glencoe y aquí creo que está el único cambio que le haría al itinerario del viaje. Definitivamente el valle de Glencoe da para quedarse un día completo y recorrerlo hacia el corazón, es decir, a pie, con buenos zapatos de trekking y mucha energía. 
Glencoe

                                 Glencoe                                       
No existe la manera en que las palabras ni las fotos puedan describir de manera justa lo que se ve y se vive en el valle de Glencoe. Tomando la ruta A82 uno se adentra en este valle glaciar de origen volcánico rodeado de las más impresionantes montañas que han sido escenario de varias películas de James Bond y de Harry Potter. Probablemente en la que más se reconoce es en Skyfall. Cuesta avanzar en este lugar sin detenerse porque el panorama es simplemente increíble, único y sobrecogedor. Hay decenas de lugares para dejar el auto y adentrarse caminando aunque el verdadero panorama es hacerlo de frentón, con mochila y ojalá carpa para meterse a vivir la experiencia de Glencoe a fondo. Se ven bastante más turistas en esta zona que en todo el resto de Escocia, la mayoría amantes del trekking que vienen a este que es casi un lugar sagrado para estos deportistas.
                          Glencoe - Highlands                     
El paseo se puede hacer de varias formas, una es adentrarse por la A82 algunos kilómetros hasta el corazón del valle para después devolverse hacia el lago Linnhe y terminar de ver esa zona que tiene varios atractivos. Otra es seguir por la A82 hasta Bridge of Orchy y de ahí dar la vuelta por la A85 hacia Oban o el lugar en donde vayan a pasar la noche. En este segundo caso no se pierdan pasar por el camino B8074 que empalma a la A85. Es un angostísimo pero precioso camino al borde del rio Orchy que tiene las vistas mas impresionantes. Lamentablemente no tiene muchos lugares para detenerse y sacar fotos pero a veces uno debe limitarse solo a disfrutar y el recuerdo de esa experiencia sin duda quedará para siempre fotografiado en el corazón. Hay mucho que ver en esta zona, como el castillo Dunstaffnage, el castillo Stalker y la ciudad de Oban. Dependerá del tiempo del que disponga lo que alcance a ver. Nosotros, que cumplíamos 25 años de matrimonio ese día, elegimos regalonearnos con una estadía en un lugar espectacular, a la altura de la celebración.
                                         Isle of Eriska                                               
Se trata del Isle of Eriska (https://eriska-hotel.co.uk/) un fabuloso hotel ubicado en la isla del mismo nombre y en donde solo están las dependencias del hotel. El edificio principal es un pequeño castillo preciosamente decorado, con enormes y glamorosas habitaciones. El hotel tiene un restaurant premiado con una estrella Michellin de la que están en extremo orgullosos. Alojar aquí fue una experiencia mágica que coronó un viaje inolvidable. En las cercanías vimos varios alojamientos atractivos, es una zona en donde se ven elegantes casas y un ambiente bastante menos rural. 
Castillo Stalker

DIA 7 de Isle of Eriska a Glasgow
Ultimo día en Escocia, quisimos aprovecharlo al máximo pero el clima no nos ayudó. Empezamos con una visita al castillo Stalker, ubicado sobre una de las cientos de islas artificiales prehistóricas de Escocia. El castillo data del siglo XII o XIII y perteneció al clan Macdougal. Si bien hoy es propiedad privada sus dueños lo abren al publico algunas veces. Se llega a él cruzando en una pequeña balsa si es que el clima lo permite. No hay un mirador formal para verlo pero dando vueltas por el sector encontramos un lugar ideal para fotografiarlo y apreciarlo. Ese día no estaba funcionando la balsa asi que nos conformamos viéndolo por fuera. 

Iglesia St Conan's

                                     Loch Awe                                  
El camino hacia Glasgow está repleto de atractivos, al final es un tema de cuanto tiempo disponga como lo reparte. Nosotros no disponíamos de mucho asi que tuvimos que saltarnos la parada por Bonawe, un sitio histórico con hornos para fabricar hierro que hoy tienen un atractivo museo. Nos fuimos directo a St Conan's Kirk, una pequeña iglesia a orillas del Loch Awe y que tiene como parte de sus tesoros un hueso del rey escocés Robert de Bruce junto a una escultura bastante impactante. Si bien la iglesia es preciosa por dentro y por fuera es su emplazamiento sobre el lago lo que la hace magnífica. Un lago que tiene tan poco movimiento que sus aguas quietas reflejan los árboles y la singular flora de esta zona con absoluta perfección. Cuesta diferenciar donde termina el agua con el reflejo y donde empieza la tierra firme. Es algo realmente impactante y hay algunos lugares para detenerse a apreciarlo y hacer caminatas. Como en todas partes en Escocia, siempre habrá un sendero para quien se anime a dejar el auto y conectarse de verdad con la naturaleza. Una maravilla. 
Cristo de San Juan de la Cruz
Nuestra idea original era desviarnos unos pocos kilómetros de la ruta hacia Glasgow para conocer el castillo Inveraray, una edificación medieval de los duques de Argyll, pertenecientes al clan Campbell. No es un castillo defensivo sino absolutamente habitacional y su primer edificio data de 1457. Optamos por no hacerlo para no estresar la llegada a Glasgow y así tener más tiempo para recorrer la preciosa zona de Loch Lomond que fue el primer parque nacional escocés.  Lamentablemente la intensa lluvia nos permitió solo detenernos en un par de lugares a admirar los ríos, montañas e impresionantes vistas de este lugar. Muy bonito es el pueblo de Luss a muy pocos kilómetros de Glasgow. Teníamos un vuelo de vuelta a Londres en la tarde asi que nuestro tiempo era limitado. Mi interés principal era ir a ver el Cristo de San Juan de la Cruz pintado por Salvador Dalí y que se expone en el Museo Kelvingrove, en Glasgow. El cuadro con un inusual perspectiva de la crucifixión de Cristo es una de las principales atracciones del museo que tiene una colección muy atractiva, con Van Gogh, Rembrandt y Botticelli entre otros. Tiene 22 galerías y su edificio de gran atractivo arquitectónico data de 1901. El museo es gratuito por lo que hay una cantidad de público importante. Lamentablemente al llegar vimos que el cuadro estaba a préstamo a un museo en Australia asi que nos quedamos con las ganas de verlo pero pudimos disfrutar del museo y refugiarnos de la lluvia. 

                             Catedral de Glasgow                         
Glasgow tuvo un pasado industrial glorioso entre el siglo XVIII y el XX por la construcción de barcos, hoy es epicentro cultural en donde destacan la opera y el ballet nacional además de varios museos. Es la ciudad más poblada de Escocia y la cuarta más poblada del Reino Unido. Esto se nota en sus calles en donde proliferan las autopistas y los tacos. Por esto redujimos nuestra visita a la ciudad por un paseo en auto por ella y una visita a la Catedral de San Mungo, también conocida como High Kirk. Símbolo de la arquitectura gótica de Glasgow es el edificio mas antiguo de la ciudad. Fue construida en el siglo XII. Tiene un aspecto brutalmente lúgubre tanto por fuera como por dentro en donde destacan sus vitrales contemporáneos y las 7 esculturas que simbolizan los pecados capitales. Su techo interior de madera data del siglo XV momento en que se le hizo una remodelación y ampliación. La catedral es gratuita y sus puertas cierran al publico a las 15:30 hrs.



Mucho me han preguntado si es que la lluvia es desagradable y la verdad es que debo decir que salvo momentos puntuales en los que manejar con el diluvio era complicado, uno se acostumbra a la lluvia. Lo fundamental es llevar ropa y zapatos adecuados. Sobre la temperatura debo decir que íbamos preparados para enfrentarlo y la verdad es que nunca sentimos frío. Las máximas en torno a 15 grados fueron gratas y las mínimas nunca bajaron de 8. Hacer este viaje durante el otoño tiene grandes ventajas, la baja de turistas es la primera y el glorioso colorido de los bosques es la principal.


Asi llega a su fin este sorprendente viaje que nos tocó el alma. Escocia fue constantemente una total y absoluta sorpresa. No soy capaz de contar la cantidad de veces en paramos el auto al son de un "wow" y nos bajamos solo a apreciar la inmensidad y belleza del paisaje. Uno queda habitualmente sin palabras, absorto en este escenario mágico y maravilloso, casi surrealista. Convencer a le mente de lo que se ve es real no es fácil y lo único posible es disfrutarlo y hacerlo a concho, mojándose, embarrándose, despeinándose, dejando que el clima y la atmósfera majestuosa lo envuelvan en su inmensidad. Escocia:  ¡volveremos!









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