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miércoles, 14 de julio de 2021

Estocolmo: ciudad teatral




Estocolmo, la capital de Suecia, es otra de las varias ciudades de el Báltico conocidas como "la Venecia del Norte". La ciudad sorprende a primera vista por su teatralidad, dada fundamentalmente por el contraste de tonos entre su colorida arquitectura en contraposición con su cielo habitualmente gris, con nubes escandalosamente apoteósicas y llamativas. La ciudad está conformada por 14 islas sobre el lago Malaren que se extiende hacia el Báltico en su extremo oriental. Sus múltiples bahías y canales son recorridas por una enorme y eficiente red de ferrys que sirven también a los turistas para darle una mirada distinta y más local a la ciudad. Con más de 700 años de historia la ciudad impacta por su preciosa arquitectura y como ésta se confabula con el clima para transformarla en un verdadero escenario teatral. El paisaje pareciera posar para las fotos que se dan de gran manera desde todos los ángulos. La escenografía es adictiva para quienes, como yo, disfrutan tomando fotos. Es imposible no detenerse cada pocos metros a retratar para la posteridad lo que los ojos tiene en frente. Con el agua como constante protagonista, las decenas de bahías de todos los tamaños ofrecen vistas que calman hasta el alma más inquieta.

 
Bahía Estocolmo.
Estocolmo es la ciudad más grande de Suecia y no llega al millón de habitantes. Es muy tranquila, pareciera no conocer el stress. Nunca se ve gente apurada, corriendo o irritable, realmente envidiable. Al poco llegar se hace inevitable enganchar con este ambiente sereno y pausado.
Uno de los grandes atractivos de Estocolmo son sus decenas de variados museos que están repartidos por toda la ciudad. Yo recomiendo alojarse cerca del parque Kungstradgarden que está bastante central a las islas con más atracciones. Si bien el transporte publico funciona muy bien, la verdad es que la ciudad es perfectamente caminable, lo que la hace aún mas adorable. 

Plaza Stotoget

Gamla Stan (ciudad vieja) es un conjunto de tres islas que concentran el centro histórico de la ciudad. Se le conoce también como "la ciudad entre los puentes" por los 6 puentes que las comunican entre si. Aquí se fundó Estocolmo en 1252 y sus calles aun adoquinadas han sido testigo silencioso del pasar de los siglos. En este pequeño lugar se concentran más de la mitad de los turistas que visitan la ciudad muchas veces por el día en cruceros que recorren el Báltico.
Riksdagshuset
La primera  de las tres islas es la más pequeña, sin embargo no por eso poco importante. Ahí se encuentra el Riksdagshuset, el parlamento sueco, y el Mediltidsmuseet, un museo medieval que yo no tuve oportunidad de conocer. El lugar ofrece además vistas preciosas de la ciudad, sus puentes y bahías. La panorámica es absolutamente notable.  Atravesando un pequeño puente se entra a la isla principal de Gamla Stan. El traslado en el tiempo es inmediato, porque uno se encuentra de frente con el muro lateral del Castillo Real conocido como Kungliga Slottet. La ciudad cambia en unos pocos pasos desde amplias avenidas con gran perspectiva a pequeñas calles angostas y empinadas, tapizadas de adoquines y repleta de pequeños detalles muy escandinavos.

Gamla Stan
Permítase recorrer la isla con calma y detalle, visitando sus principales atractivos. Probablemente el más conocido es el Palacio Real que está enfrentando la Bahia de la ciudad. Construido a finales del siglo XVII es hoy la residencia oficial del Rey Carlos XVI Gustavo, aunque su residencia privada es en el palacio de Drottningholm, a las afueras de la ciudad. Se puede ver el cambio de guardia a las 12:15 cada día; es una ceremonia bastante sencilla pero atractiva. También se puede visitar el museo de la armería que está dentro del palacio. Le recomiendo almorzar al aire libre, si el clima lo permite, para llenarse del aire limpio y fresco que derrocha la ciudad por montones. Hay que tener en cuenta que los mejores meses para visitar Suecia son los de verano, para esquivar el difícil clima de Escandinavia en donde el lago habitualmente se congela, el sol se vuelve esquivo y el clima es absolutamente gélido. Las calles de Gamla Stan esconden muchos secretos, como la escultura pública más pequeña del mundo, conocida como Jarnpojken (chico de hierro). Con solo 14 cm de altura es toda una celebridad en la ciudad y los turistas suelen dejar monedas o dulces que se supone aseguran fertilidad. A media cuadra se encuentra la Catedral de Estocolmo (Storkyrkan) cuyo exterior no presenta mayor atractivo pero su interior es sorprendente y majestuoso. 
Jarnpojken

A solo un par de cuadras de distancia se encontrará con la preciosa iglesia de Santa Gertrudis. Conocida como la iglesia alemana, por la dominación teutona durante la edad media, tiene un campanario que se asoma por todos los rincones de la isla. El museo más popular de esta zona es el del premio Nobel, en la famosa y colorida plaza de Stortoget, la más antigua de toda la ciudad. Regálese deambular y perderse por las calles y sus infinitos recovecos; los adoquines y la pendiente presentan un desafío que sugiero afrontar con zapatos bajos. Hay muchos restaurantes con comida local y muy amablemente atendidos que vale la pena probar.


Iglesia de Santa Gertrudis
Conocer los pequeños negocios de comercio local, con toda clase de productos fabricados en Suecia es otro de los placeres que ofrece la ciudad. Disfrutar de un café admirando la vista o bien una cerveza helada que no necesita jamás una excusa. Si tiene suerte de que le toque buen clima verá como los suecos aprovechan estos días al máximo, repletando las terrazas de sus restaurantes y cafés. No se confíe, el clima es bastante cambiante y una mañana completamente despejada puede dar a una tarde tormentosa, con fuerte viento y nubes dramáticas que hacen de las fotos un espectáculo. 
Marten Trozigs Grand


Otro de los lugares turísticos icónicos de este lugar de la ciudad es Marten Trotzigs Grand, un pequeño callejón que es conocido por ser la calle más angosta y empinada de Estocolmo. Normalmente está llena de turistas durante la mañana ya que la mayoría de ellos viene por el día. Ya después de almuerzo la afluencia de visitantes baja notoriamente y se puede recorrer todo con mucho más calma.

Como estas son islas, es imprescindible dar toda la vuelta a su contorno ya que la vista a la ciudad es muy variada y cambiante dependiendo desde que ángulo se esté ubicado. Con sus infinitas bahías, cada rincón pareciera una ciudad distinta y ofrece postales únicas para disfrutar de una ciudad que vive a un ritmo totalmente distinto al del resto de las capitales de Europa. A ratos pareciera que los suecos no están muy acostumbrados a los turistas, se ven algo tímidos, pero siempre muy amables. 
Gamla Stan

Iglesia Riddarholmen 
Gamlan Stan de noche
La tercera isla de Gamla Stan es la menos visitada de las tres, se trata de Riddarholmen. Yo recomiendo  dedicarle unos minutos por tres razones. La primera es precisamente esa; el que sea la isla menos visitada por los turistas le da un encanto enorme, se puede pasear con calma, hacer fotos con tiempo y tranquilidad y disfrutar del escenario sin la invasión de cientos de personas. La segunda es la preciosa iglesia de Riddarholmen, que es donde descansan los restos de la monarquía Sueca, una preciosura. La tercera razón es llegar al otro extremo de la isla, disfrutar de la "parte trasera" de Estocolmo, la inmensidad de su lago y de la vista al célebre edificio de la municipalidad que alberga cada año la cena anual de los premios Nobel. Después de esto puede ser recomendable volver al hotel por un descanso antes de salir a comer, pero no se pierda la posibilidad de volver a recorrer Gamla Stan de noche, porque todo toma un tono lúgubre, casi medieval y misterioso. 

Bahía Ostermalm 

Museo Vasa
Dejamos atrás el casco antiguo de la ciudad para adentrarnos en Djurgarden, otra de las islas de la ciudad que alberga el que en mi opinión es el mejor museo de Estocolmo y uno de los más atractivos del mundo. Se trata del museo Vasa que es hogar de un antiguo barco de guerra sueco que se hundió en 1628 en su viaje inaugural. El naufragio fue ahí mismo, frente al museo, en la bahía principal de Estocolmo. Se le conoce como el Titanic sueco ya que su viaje inaugural fue largamente esperado y su final tan repentino como trágico. Se cree que alrededor de 50 de los 150 tripulantes murieron ahogados. Lo increíble del Vasa sin embargo no está en su naufragio, sino en el hecho de que estuvo hundido en la bahía durante 333 años.

Vasa
A principios de la década del 50 Anders Franzen, un investigador sueco, se propuso encontrar y reflotar el Vasa sabiendo que en las aguas del Báltico, por su temperatura y la ausencia de un molusco que pudre la madera, este podría encontrarse en buen estado. El 4 de Mayo de 1961 fue reflotado y durante mucho tiempo se trabajó arduamente en su reconstrucción. Hoy el Vasa está expuesto en este fantástico museo que ofrece la oportunidad única en el mundo de ver un barco original del siglo XVII. El Vasa esta completamente reconstruido y un 95% de su estructura es absolutamente original. Esto incluye mas de 14 mil piezas de madera recuperadas desde el fondo del lago, algunas de las cuales son esculturas, herramientas y utensilios de la época. El museo tiene 4 pisos alrededor del barco y varias salas que cuentan esta impresionante historia. No existen las palabras para describir lo que se siente al pararse a los pies de este magnifico logro de la perseverancia y el cumplimiento de los sueños. Tenga en cuenta que el museo esta hecho para conservar al Vasa en buen estado por lo tanto es algo frío, vaya abrigado. No deje de pasar por la tienda de regalos que es magnifica. 

Museo Vasa

Confieso que nuestro nivel de fascinación con este museo fue tan grande que después de recorrer la isla volvimos a encontrarnos con el Vasa por una segunda vez. Es que realmente vale la pena dedicarle tiempo y conocer su historia, muy bien contada por el museo de punta a cabo. 
La isla tiene mucho más por ofrecer. Probablemente lo más popular es el museo de Abba, al cual no entré por un tema de tiempo pero su música me hizo bailar desde afuera. Hay un museo de la cerveza y también fabulosas vistas a la ciudad y a Ostermalm, uno de sus barrios mas coloridos y entretenidos de Estocolmo. 

En esta parte de la ciudad está también el Skansen, un enorme museo de historia al aire libre que tiene un zoológico y muchas atracciones. En la isla hay varios para elegir, desde el museo vikingo, pasando por el museo del vino, el de biología, otro de arte entre varios más. Si su interés principal está en los museos, le recomiendo este articulo que habla de los 10 más visitados en la ciudad:  https://www.sweetsweden.com/turismo-y-viajes-a-suecia/estos-son-los-10-museos-mas-visitados-en-estocolmo/ 
Después de mi locura con el Vasa recorrí los jardines y parques de la isla, vale demasiado la pena darse vueltas sin rumbo por sus varios senderos que ofrecen una vista cambiante a los distintos rincones de Estocolmo.
Albondigas suecas

Bien de suerte llegamos a un precioso y pequeño cementerio del que no pude averiguar mucho pero valió la pena conocerlo. Si por algún motivo usted viene por el día a Estocolmo, aquí, en la isla Djugarden pasaría yo la mitad del tiempo. Solo con el Museo Vasa se paga la visita a toda la ciudad. En la isla hay varios restaurantes con preciosas panorámicas a la bahía principal de la ciudad o por la parte trasera al precioso barrio de Ostermalm, conocido por su elegancia, vida cultural y nocturna además de sus tiendas lujosas y variadas. Vale mucho la pena un paseo por este barrio y conocer el museo de historia sueco que ofrece una gran colección de armas vikingas. Cerca de la plaza Stureplan hay una buena variedad de lugares para comer. Mi restaurant preferido es el Bakfickan (https://www.operakallaren.se/en/restaurants/bakfickan) un encantador y pequeño bar restaurant que además de ofrecer las clásicas albondigas suecas (todos los restaurantes, desde los más elegantes a los mas sencillos las tienen), tiene otros deliciosos platos de comida típica sueca y un ambiente relajado, entretenido y muy local, volvería ahora mismo. 
Bakfickan


La tercera gran isla de la bahía es Skeppsholmen. Si bien todas estas islas están conectadas por ferrys caminarlas es lejos lo más atractivo, es un verdadero deleite para los ojos y el alma. Es aquí, en este tranquilo deambular que uno logra mezclarse con los locales, perderse en la ciudad y empaparse del calmo ambiente de Estocolmo. El principal atractivo de esta pequeña isla es el Museo Moderna, un pequeño museo de arte moderno y contemporáneo, con muy pocos visitantes y mucho espacio para recorrer con calma su atractiva colección. La isla tiene además un museo del juguete, algunos restaurantes y una pequeña isla apéndice con un castillo que ofrece una bonita e inolvidable postal de la ciudad.

Estocolmo 

Mis amigos del ferry frente a su villa en las afueras de Estocolmo
El Museo Fotografiska, de fama mundial, está algo alejado del centro pero de todas maneras se puede llegar caminando a disfrutar de su colección fotográfica y su atractivo edificio de ladrillos que alguna vez perteneció a aduanas. La caminata es de aproximadamente una hora, atravesando Gamla Stan y empinándose por los cerros del precioso barrio de Katarina Sofia. Sin lugar a dudas la caminata es lo que más vale la pena, al final no entramos al museo porque el día estaba dramáticamente precioso y el barrio se veía tanto más seductor. Preferimos perdernos en las alturas de Estocolmo, en donde simplemente no se ve ni un solo turista y se conoce la vida de barrio, los pequeños negocios comerciales, las plazas llenas de niños y el ajetreo propio de un barrio residencial. 
No puedo terminar sin decir que no se puede dejar Estocolmo sin haberlo vivido desde el agua, esta es una ciudad marítima, el agua la rodea por todos lados y los barcos son parte esencial de su historia pasada y presente. Tome cualquier ferry, todos vuelven al puerto, quizás tiene la suerte que tuve yo de conocer a una encantadora pareja de suecos y que le cuente como es su vida en esta singular capital europea o como siendo jóvenes vieron desde una roca el reflotamiento del Vasa. Fue el broche de oro para tres días inolvidables en una ciudad que enamora por su simpleza, tranquilidad y sobretodo por su majestuosa arquitectura en perfecta combinación con el clima y la geografía. Definitivamente es la pausa perfecta para el habitual viajero ajetreado que va con la agenda llena de panoramas y de check list. En Estocolmo todo invita a la pausa, a un ritmo relajado, a disfrutar de albondigas suecas en cualquier lugar y cualquier hora. Una vuelta a los sencillo y cotidiano. 


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miércoles, 19 de junio de 2019

Punta Cana: vacaciones en un todo incluido


Paradisus Palma Real - Playa Bávaro

Todo el mundo merece un buen "todo incluido" en la vida. Si bien no soy fanática de este tipo de vacaciones, a veces es exactamente lo que necesito. Algunos días en los que haya mínimas decisiones que tomar y las elecciones sean entre el paraíso versión A y el paraíso versión B. Descanso garantizado, tiempo en familia, amigos o pareja y para rematar, el clima perfecto. Este año elegimos Punta Cana por sobre el resto de las alternativas con este tipo de vacaciones por varias razones. Primero, vuelo directo ida y vuelta. Siete horas de vuelo desde Chile en dreamliner, un avión del que ya les he contado sus beneficios, especialmente en  lo que tiene que ver con presurización y turbulencias. Otro punto a favor es que Punta Cana ha tenido menos algas que el resto del caribe en los últimos años y las maneja de mejor manera. También fue importante para nosotros lo cerca que está el aeropuerto de la mayoría de los hoteles, es traslado es de alrededor de 20 minutos. Finalmente, la cantidad y variedad de hoteles que ofrece es enorme, hay para todos los gustos y para todos los presupuestos. 

Paradisus Palma Real
Hotel Barceló Bávaro Palace Deluxe
Sin duda elegir hotel es la clave de las vacaciones todo incluido. Mi primer consejo es tomarse esta parte del proceso con calma y dedicarle tiempo. Pregunte a gente de gustos similares a los suyos, mire los sitios web y siempre lea los comentarios de tripadvisor que son bien agudos y específicos. Hay hoteles para todos los gustos y he podido comprobar que en general se especializan en un tipo de pasajero, por lo que es importante encontrar el adecuado para uno. Le entrego algunos puntos importantes a tener en cuenta al momento de elegir. Primero el presupuesto, hay hoteles de todos los precios y dentro de cada hotel hay bastante variedad de habitaciones. Muchos hoteles medianos y grandes tienen alternativas de servicios exclusivos (en general solo para adultos) dentro del mismo hotel. Piscinas y restaurantes privados por un "módico" costo adicional. Esta decisión la puede tomar acá o allá, no se estrese, créame que se la ofrecerán en cuanto ponga un pie en el hotel. Los hoteles más chicos, tipo boutique, son ideales para ir en pareja pero son más caros que los grandes. Si bien no ofrecen gran equipamiento la calidad del servicio y la comida es muy superiror.
Si va en familia es recomendable fijarse en la infraestructura del resort, cuantas piscinas tiene, clubes de niños, entretención, movilización interna, restaurantes, spa entre otros. Los hoteles grandes tienen impresionante infraestructura en enormes terrenos lo que implica traslados internos que pueden ser largos y cansadores si los hace caminando. Este es un tema importante a tener en cuenta a pesar de que la mayoría de los hoteles cuenta con transporte interno. La mayoría de los hoteles tiene clubes de niños y guardería pero siempre es importante chequearlo en caso de que usted necesite este tipo de servicios. Si va con niños muy chicos yo recomendaría el hotel Barceló Bávaro Palace Deluxe. Su infraestructura en general es impresionante, pero lo que lo hace más atractivo es la amplia variedad de espacios para niños. No solo tiene una enorme piscina exclusiva para ellos, si no también un barco pirata con toboganes y una piscina con olas. El resort tiene cancha de golf además de muchos restaurantes y piscinas. Como el hotel es enorme, existe un sistema de traslado interno en un "trencito" que pasa de manera regular por varios puntos del hotel.

Playa Bávaro

Otro punto importante es la playa. Dentro de un mismo destino la playa puede ser distinta. En Punta Cana siempre he ido a la playa Bávaro y me encanta pero hay otras alternativas cerca. Cap Cana está igual de cerca del aeropuerto y bastante de moda en el último tiempo, hay que darle una mirada también. 

Teppanyaki
La comida es otro aspecto a tener en cuenta. La mayoría de los hoteles medianos y grandes tiene un par de buffet y varios restaurantes temáticos. En mi experiencia, la comida en los todo incluido rara vez es soberbia. Si bien la atención es bastante buena (salvo en los buffet que en general es deficiente) la comida, en general no es el punto fuerte. Sin embargo, hay hoteles en donde claramente hay más empeño en este punto que en otros. Me da la impresión que mientras más grande el hotel, menos sabrosa es su comida. Mi experiencia culinaria ha sido mejor en los dos hoteles Paradisus a los que he ido que en el Barceló.
Parilla Playera del Paradisus Palma Real
Esto a pesar de que había menos alternativas y su buffet era más chico. Me pareció muy cómodo que tuviera una parilla durante el día en la playa, con un servicio bien básico de hot dog, hamburguesas, pollo y papas fritas. Ideal para un almuerzo rápido o un snack entre comidas. En el Bávaro hay un restaurant con comida de este tipo pero está lejos de la playa lo que lo hace poco práctico para el día pero muy bueno para un snack de última hora. El sistema de reservas para comer estaba considerablemente menos colapsado en el Paradisus, en el Barceló era bien caótico y se perdía mucho tiempo en eso.  Cuesta entender que los todo incluido no tengan del todo resuelto este tema que es tan cotidiano.
Bar en Paradisus Palma Real
En cuanto a los bares debo decir que los tres hoteles en que he estado en Punta Cana tienen buena cantidad de bares, están muy bien atendidos y la calidad de sus tragos es similar. Los dominicanos entendieron bien que un bar entretenido, rico y con ambiente es parte vital de las vacaciones. No espere tragos de enorme calidad pero hay gran variedad de tragos ricos y refrescantes, ideal para el clima.
Otro punto importante a tener en cuenta es el ambiente. No es lo mismo ir de luna de miel, con niños chicos o en familia con hijos grandes. Los hoteles en general privilegian un ambiente y es bien fácil notarlo. Los hoteles enormes son los preferidos de las familias con niños chicos, los medianos en general tienen un publico con menos niños y mas jóvenes y los hoteles chicos son ideales para ir en pareja. Ahora, si lo suyo es carrete, vaya a un Hard Rock, ahí la fiesta no para y el ambiente es casi exclusivo de adultos. 
Para algunos, los espectáculos nocturnos son otro tema importante al momento de elegir hotel. La playa cansa y da hambre con lo que los horarios habituales generalmente se ven alterados. Uno tiende a comer más temprano y queda tiempo para entretenerse. El Barceló tiene un enorme anfiteatro con shows de alta gama, no es Broadway pero los espectáculos son bastante buenos. El Paradisus Palma Real en cambio tiene otro modelo. Si bien tiene un salón con escenario, nunca nos tocó un show ahí. En cambio, todas las noches había pequeñas entretenciones diferentes. Algunas veces fue un show de tipo circense, otras veces era una feria dominicana, show de luces, o simplemente una banda tocando buena música para bailar. Lo que más me gustó de esto, era que muchas veces armaban un buffet en la playa, para comer con los pies en la arena, un viento suave y cálido. Con el ruido de las olas, el ambiente no puede ser más perfecto.  


Parasailing
Respecto de los panoramas no hay mucho de que preocuparse porque la oferta local tiende a llegar de manera muy eficiente y equitativa a todos los hoteles. Si bien está el clásico nado con delfines, mantarrayas y tiburones, el panorama preferido de los turistas es el parasailing. Un paracaídas que tirado por una lancha lo pasea por el borde costero. Se puede elegir ir alto, muy alto o bajar a tocar el agua. Los tipos son expertos y el panorama es inolvidable, no solo por la vista, sino también por la adrenalina. Hay un acuerdo entre los operadores de tours de no invadir el espacio de descanso de los turistas y por eso se paran a orilla del mar para ofrecer sus servicios. Además de esto, todos los hoteles los tienen instalados en partes visibles del resort para poder contratar las diferentes actividades. En lo personal, creo que el mejor panorama de Punta Cana es disfrutar de su preciosa playa, cálido mar, arenas blancas y buen servicio.
Darse una vuelta por el gimnasio a matar las culpas no es mala idea. Si bien parece que poca gente lo hace, ya que en mi experiencia, los gimnasios son bastante chicos y nunca están llenos. Siempre tienen maquinaria de primera linea y algunos minutos quemando calorías pueden darle tranquilidad a la hora de la comida.
El spa es otro lugar que siempre vale la pena conocer. Si bien los servicios nunca están incluidos en el precio y su costo tiende a ser bastante elevado, un rico masaje siempre es buena idea. También es una alternativa para alejarse del bullicio y exceso de gente que habitualmente hay en estos hoteles. 

Paradisus Palma Real


Uno de mis panoramas preferidos es salir a caminar por la playa a la hora del atardecer. En ese momento el calor baja y el viento normalmente sube un poco. El panorama se tiñe de romance y el mejor color del día no solo para las fotos sino simplemente para disfrutarlo. Son las condiciones perfectas para caminar descalzo por la orilla de la playa, conocer hoteles vecinos, mirar la artesanía local y hacer un poco de ejercicio. Si tiene suerte, como yo, y le toca la luna llena el panorama ya no puede ser más perfecto. Volver justo a la hora del aperitivo después de una buena conversación es el final perfecto. También se puede pasear por las instalaciones del hotel. Los jardines en general están muy bien cuidados y son un bonito paseo. En la zona hotelera se han puesto malls y conocidos bares buscando sacar a los turistas de su relajo. Yo no creo que este sea el destino ni el tipo de vacaciones para ir de compras y honestamente dudo que valga la pena pero si le interesa, normalmente los hoteles tienen traslado gratuito a estos lugares.

 
Las ventajas de un todo incluido son bien evidentes. El descanso esta prácticamente garantizado. No hay muchas decisiones que tomar por lo que es un destino ideal para ir en familia o con un grupo de amigos. Hay actividades para todos los gustos y si solo quiere tenderse a disfrutar del sol o un buen libro no hay ningún problema. Aquí el lema es relajarse sin culpa. 

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domingo, 14 de enero de 2018

Vancouver: La Campeona en Calidad de Vida


Como muchos, yo sabía que Vancouver existía, pero no sabía mucho más que eso. No estaba dentro de mis planes visitarla y solo fuimos porque nuestro crucero por Alaska terminaba aquí. Así fue como decidimos dejar 4 noches para conocerla. Terminó siendo de los puntos más altos del viaje más completo e inolvidable que hecho. Es una ciudad chica pero con enorme variedad de panoramas y muchos interesantes lugares para visitar cerca. Su emplazamiento es único, a orillas del océano pacífico y flanqueada por los cerros. Para hacerlo todavía más impresionante, los brazos del río Brazer la atraviesan en varios puntos en búsqueda del mar. El panorama visual es un espectáculo.

Whistler Blackomb
Al llegar arrendamos auto en el mismo puerto y emprendimos viaje a una de las atracciones principales de la zona: Whistler Blackcomb. Un enorme centro de ski que fue sede de las olimpiadas de invierno del 2010 y que durante el verano alberga a los fanáticos del mountain bike. Es una hora y media de viaje, atravesando una cadena montañosa con los más espectaculares paisajes. Montañas, ríos, lagunas y un par de pueblitos lo acompañan en el camino, destaca Horseshoebay, a la orilla del Salish Sea. Llegando a Whistler lo reciben los aros olímpicos originales, foto imperdible. El pueblo es encantador. Con enorme movimiento a pesar de ser el fin del verano. El lugar es completamente peatonal y ciclista. El pueblo vive para los turistas, tiendas, restaurantes y hoteles por todas partes, además de las constantes advertencias sobre los osos que viven en la zona. Son alrededor de 70 osos y aunque no tuvimos la suerte de ver ninguno, los avistamientos son habituales. Siga las instrucciones en el manejo de la basura y frente a la eventualidad de ver uno, los osos no son mascotas.

Peak to Peak
El mejor panorama del lugar se llama "peak to peak", básicamente mi pesadilla hecha realidad. Se trata de un teleférico que une las cumbres de las montañas de Whistler y de Blackcomb. Record mundial por los 3.3 kilómetros que separan sus dos torres. Piénselo bien, 3.3 kilómetros en donde usted va colgando a 436 metros de altura. No tengo recuerdo de haber sentido tanto miedo antes en mi vida. Para hacerlo hay que subir a la cumbre de Whistler en un teleférico chico que va a baja altura y en donde podrá eventualmente ver osos, ademas de cientos de ciclistas bajando por las montañas a gran velocidad.
Peak to Peak
Al llegar arriba hay que tomar el "peak 2 peak" una vez que uno junte el valor. Para mi fueron varios minutos. No creo que una foto logre captar lo impresionante de esta experiencia. Yo la guardo como uno de mis grandes logros. Ahora les advierto que el problema es que la Montaña Blackcomb esta cerrada en verano por lo tanto la única manera de bajar el volver por donde mismo y a atravesar ese infierno nuevamente. Puede juntar valentía en un pequeño restaurant con impresionante mirador en la cumbre Blackcomb. Si tiene tiempo hay paseos de trecking por la zona que amenazan con ser inolvidables. Una noche en Whistler basta y sobra si es que el tiempo apremia. Importante, si se apuna con facilidad, aquí no tendrÁ problemas, la cumbre de la montaña Whistler es de algo mas de 2.000 mt.
Ruta Vancouver - Whistler
Volvemos a Vancouver por la carretera que serpentea entre las montañas y el mar, la vista es única. La entrada a la ciudad es en extremo fácil y bien indicada. Le advierto que en la ciudad los ciclistas tienen la total preferencia y disponen de un espacio especial para circular y otro para esperar la luz en los semáforos. Aprenda a respetar porque me temo que el castigo por no hacerlo es grande. Nadie les tira el auto encima y no tengo recuerdos de haber oido ni una sola bocina en toda la ciudad. Es imposible no fijarse en el altísimo nivel de educación cívica que se respira en cada rincón. En cuanto a los habitantes, este es para mi el punto que más distingue a la ciudad.
Aqua Bus - False Creek
En cuanto al desarrollo del país, sin duda lo que más lo distingue es su impecable sistema de transporte público. Un sistema interconectado de metro, buses y ferrys. Los precios son altos pero hay descuentos para pasajes semanales y mensuales. Uno como turista agradece un sistema que funciona a la perfección, limpio, seguro, eficiente y que tiene cobertura de todas las zonas de la ciudad. Siempre privilegiando la ecología, especialmente desde el aporte que hacen los ciclistas. El Transporte publico facilita la combinación de su sistema y las dos ruedas, aunque esto implique perder algunos minutos en asegurar la bicicleta. Toda la información relevante la pueden encontrar en http://vancouver.ca/streets-transportation/buses-ferries-trains-and-planes.aspx.
Granville Public Market
El sistema de transporte es tan completo que incluso tiene minúsculos botes que recorren False Creek, una entrada de agua en el corazón de la ciudad y en donde está Granville Island, imperdible y mágico lugar lleno de atractivo. Mucha vida al aire libre, gente de todas las edades y de un mercado publico que está dentro de los lugares imperdibles de la ciudad (http://granvilleisland.com/public-market). En la isla encontrarán también varios restaurantes, tiendas y la Cervecería Granville que tiene sus puertas abiertas al publico en un paseo que dura alrededor de media hora. La isla es bien chica, nosotros recorrimos algunas partes en bicicleta y otras caminando. Como la ciudad esta hecha para ciclistas, hay lugares para estacionarlas por todas partes y para volver solo hay que subir al bote con ella.
Giants - Bienal Vancouver
El tercer punto a destacar en Vancouver es su manejo del arte y el urbanismo. Desde obras de gran estructura hasta urbanismo táctico de alto nivel. En Vancouver se respira interés por el arte y  su interacción con la comunidad. Destacan su Bienal que cada dos años repleta la ciudad con arte en todas sus formas, algunas temporales y otras que  quedan en la ciudad para el deleite de todos.
Laughing Yoga - Bienal Vancouver 
En Vancouver hay un concepto tan moderno e inclusivo del urbanismo que muchos expertos hablan del "modelo Vancouver" o el "nuevo urbanismo". Son cientos de ejemplos a destacar, uno simple y eficaz ha sido "Notas para la calle" que ha instalado llamativos pianos en lugares públicos para uso de quien quiera deleitar al publico con música. Para quien le interese no perderse nada de lo que Vancouver ofrece en este aspecto le recomiendo visitar http://dailyhive.com/vancouver/tactical-urbanism-vancouver/.
Fascinante encontrarse con una ciudad que entiende de manera tan perfecta que los espacios públicos deben ser diseñados pensando en la comunidad.
Juegos de agua en Stanley Park
No quiero alargarme demasiado pero no puedo terminar sin darle un rápido recorrido a las principales atracciones de la ciudad. La primera y mas importante: el Stanley Park, el parque urbano mas grande de Canadá. Instalado en una península de la ciudad, muy cerca del centro, se hace irresistible recorrerlo en bicicleta. Repleto de senderos y respetando la vegetación que originalmente había en la zona, el parque ofrece innumerables atracciones. Dos lagunas, playas, juegos de agua, acuario de la ciudad y los famosísimos totems que nos recuerdan a los nativos "Squamish" que habitaban originalmente la zona.
Reloj a Vapor en Gastown
Avanzar sin olvidar de donde venimos pareciera clave para crecer de manera sana, incluso cuando se es ciudad.  En este aspecto no solo son los Totems, sino que Gastown, el barrio original y mas antiguo de Vancouver hace gala de su historia. Preciosa arquitectura victoriana, con calles de adoquines y repleto de tiendas de souvenirs, reciben a los turistas con los brazos abiertos. Es también un lugar con mucha vida nocturna, pubs y restaurantes agitan la tranquilidad. No se puede volver sin una foto en el reloj a vapor que esta en el corazón de Gastown.
Bella Gelateria
Ahora si lo que a usted le interesa es lo moderno, puede visitar Canada Place, mucho más que un centro de convenciones a la orilla del mar. Es un lugar que resulta una oda a Canadá, con varias atracciones turísticas para todas las edades además de restaurantes y mucha vida al aire libre. Inolvidable para nosotros fue almorzar en Tap & Barrel (http://tapandbarrel.com/) no solo por su rica comida sino porque está sobre el club de hidroaviones, los que despegan y aterrizan en el mar mientras uno almuerza. Otro imperdible en este barrio es Bella Gelateria (http://bellagelateria.com/) que ostenta dos premios en un concurso que se hace anualmente en Italia y que busca elegir a la mejor heladería del mundo. No se asuste con la fila que puede ser de una cuadra, porque avanza rápido.
Capilano Suspension Bridge
Con la limitación del siempre escaso tiempo tuvimos que optar entre ir a la muy recomendada Isla Victoria o visitar Capilano en North Vancouver (https://www.capbridge.com/). Optamos por lo segundo porque era más corto y atractivo para los niños. Se trata de un parque con varios puentes colgantes en medio de un bosque con impresionante vegetación y sobre el río Capilano. Es un panorama entretenido, educativo y con mucho vértigo. Se invierte una mañana en el paseo al cual se llega usando una combinación de ferry y un bus que le da un paseo por el precioso barrio de North Vancouver. Todo por el precio de un ticket de transporte.

Hay mucho más que ver y que hacer en Vancouver. Tengo que confesar que tuvimos la suerte de ser escoltados casi toda la estadía por amigos de la vida que hace varios años viven allá. Una pareja de arquitectos que en los paseos puso especial énfasis en los atributos urbanos de la ciudad. Recibir su cariño y su tiempo fué sin duda la guinda de nuestra torta en Vancouver. Para quienes vayan por primera vez mi consejo sería al menos un día no bajarse de la bicicleta que le permite recorrer más rápido y eficiente. Además es una buena manera de vivir el espíritu ecológico y urbano de la ciudad. No por nada Vancouver aparece en los top 10 de todos los listados de ciudades con mejor calidad de vida del mundo. Usar el transporte público sin miedo y seleccionar bien el itinerario es consejo para recorrer toda ciudad.

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