martes, 17 de julio de 2018

Verano en NYC


Jackie O Reservoir

He ido muchas veces a Nueva York y espero seguir yendo porque me parece un lugar no solo inigualable sino que absolutamente inagotable. Sin embargo, nunca había ido en verano, esto fue toda una novedad. En general privilegio los viajes en media estación porque los pasajes son más baratos y los climas menos extremos; pero toda norma tiene su excepción. Mi conclusión es que esta es una ciudad muy distinta en verano y vale demasiado la pena vivir la experiencia. El calor es intenso y húmedo pero si hay algo que los norteamericanos usan sin pudor es el aire acondicionado. Está en cada tienda, museo, iglesia y espacio publico cerrado de la ciudad. En esta época entonces, se vive la ciudad a un ritmo distinto, menos frenético y más pausado. Es habitual parar por un café o una cerveza en horarios en los que normalmente uno no lo hace y todo con el afán de aprovechar el aire o básicamente no ser consumido por el calor. Los almuerzos son más largos y las salidas nocturnas también porque el calor lo favorece y la energía abunda. Es una época para aprovechar al máximo los muchos rooftop bars que ofrece la ciudad que dan una vista distinta del perfil de NY. Todos están desbordantes de gente feliz, disfrutando la mejor época del año, cuando las vacaciones ya se asoman y el clima permite la ropa ligera y el trago fresco con vista inigualable. Definitivamente al ánimo que se respira en verano es totalmente distinto y a mi me encantó. 
Bryant Park
Por supuesto que también es la mejor época para disfrutar de los parques. En verano el Bryant Park (mi regalón) se viste de fiesta. Si bien durante el día las visitas bajan, las actividades no decaen. Yoga, clases de idiomas, juegos de mesa, música en vivo y mucho más. Y durante la noche el calor nos permite seguir aprovechando el parque con su actividad más conocida en esta temporada: cine gratuito al aire libre todos los lunes. Con una buena oferta gastronómica, este panorama es algo distinto, poco turístico y muy neoyorkino. Mas información en www.bryantpark.org. Ya que está por estos lados aproveche de capear el calor visitando la impresionante y preciosa biblioteca pública. Se pueden recorrer sus salones, maravillarse con cada detalle y tomar una buena cuota de aire acondicionado. Hay una simpática tienda de regalos en la entrada que vale la pena mirar. Más información en https://www.nypl.org/.
Public Library

Gramercy Park
Otro parque bastante menos conocido y muy particular es el Gramercy Park. Ubicado en el elegante barrio homónimo, este parque es el único realmente privado de la ciudad. Tiene 4 puertas de acceso cerradas con llave. Para poder acceder a él hay que ser vecino de de uno de los 39 edificios que lo rodean, además de pagar una cuota de usd$350 anuales para obtener la ansiada llave. Hay solo 383 llaves disponibles y además cada uno de los edificios que rodea al parque debe pagar por su mantención usd$7.500 anuales. Como ven, no cualquiera puede acceder al parque y eso explica que a ratos se vea casi vacío. El lugar es un oasis, impecablemente cuidado, lleno de sombras y de lugares para descansar está también repleto de normas. No se permiten animales, ni alimentar aves. Tampoco se permite tomar fotos matrimoniales o comerciales y ni hablar de llevar mobiliario de picnic. Este es un lugar ultra exclusivo y el código de comportamiento así lo denota. Dese una vuelta por el barrio, repleto de historia, alguna vez fue hogar de los Roosevelt, también de muchos políticos y actores de renombre. Las fachadas de sus edificios son un tesoro. Para pasar el calor puede ir por una cerveza al famoso Pete's Tavern, considerado uno de los bares mas antiguos de la ciudad. Este también es un excelente lugar para almorzar o comer, puede revisar su menú en  www.petestavern.com.
Central Park
Central Park
Obviamente el Central Park es otro imperdible, en cualquier época del año. Por el calor hicimos un cambio en nuestro itinerario habitual. Subimos en metro hasta el Guggenheim que siempre un placer de visitar, para después entrar al parque y ver la impresionante "reservoir" (nombre oficial "Jackie Kennedy Onassis Reservoir). Cuando se construyó en 1862 su objetivo era proveer agua a la ciudad de NY, si bien hoy ya no cumple esa función si provee del vital elemento a una buena parte de el parque. El sendero que la rodea, ha sido ruta deportiva de muchos famosos, como la misma Jackie O, Bill Clinton y Madonna. Desde aquí se está muy cerca del Metropolitan Museum, el más grande y famoso de la ciudad. Resulta ideal para capear el calor a mitad de la mañana, cuya temperatura en verano supera los 30 grados. En estos museos grandes yo recomiendo hacer una selección de lo que más le guste para no pasarse todo el día encerrado. Después de una visita rápida nos fuimos a recorrer y disfrutar el parque. Yo trato de privilegiar los senderos mas pequeños que normalmente son menos transitados. Es imposible no encontrarse con múltiples postales, especialmente cuando la laguna se asoma entre los arboles y arbustos. Aquí hay varias alternativas para almorzar pero solo una con aire acondicionado, el famoso Boat House, con la mejor vista a la laguna y un buen menú de brunch, ideal para el domingo. A pesar de que está repleto, las mesas tienen buena rotación y hay un bar en donde esperar. Si bien en el parque no hay aire acondicionado, hay mucha sombra y montones de lugares en donde poder tenderse un rato a descansar o incluso dormir una pequeña siesta. Siempre es un panorama detenerse a oír y ver a los cientos de artistas de diferentes disciplinas que vienen al parque en busca de fama y sobretodo propinas. Verá cantantes, músicos, pintores, malabaristas y hasta algún comediante le puede tocar. Es un placer ver como la gente se congrega a darles su tiempo y algunos monedas. Lo bueno de esta ruta es que se termina en la quinta avenida con la calle 59, corazón del midtown. Esto permite rematar la tarde comprando o bien visitando la Catedral de San Patricio y/o el Rockefeller Center. Todo a solo unas cuadras del parque. Si solo va a subir a un observatorio, el Top of the Rock sería el mejor porque le da vista completa a Manhattan.

Mercado Grand Central Station
Siempre que voy a NY me repito panoramas que para mí son imperdibles pero también me obligo a conocer nuevos lugares, como el mercado en la Grand Central Station. Un no tan pequeño mercado gourmet, con productos locales e importados, ideal para comprar algo en el camino, armar un picnic o bien llevarse algo rico de vuelta al hotel por si está muy cansado para salir a comer afuera. Vitrinear aquí ya es un placer enorme, no se lo pierda. (https://www.grandcentralterminal.com/grand-central-market/ ). 
New Museum
Otra novedad para mí fue conocer el New Museum. Lo alberga un llamativo edificio en el barrio Nolita, a un par de pasos del Soho. Es un museo de arte contemporáneo, interesante y variado. Se visita rápido y el único punto en contra que es que la entrada es bastante cara para lo pequeña de la muestra. No se pierda el último piso que es una vitrina a la ciudad de Nueva York. Vistas excepcionales en un barrio en donde en general uno tiene poca vista de altura. Tiene un café y una tienda modesta en el primer piso. Puede darse una vuelta por Nolita, un barrio esencialmente gastronómico, muy de moda y en donde está el Chef's Club (https://www.chefsclub.com/) uno de los lugares que me repetí en este viaje. Se come increíble, moderno, sabroso y distinto pero le advierto que la cuenta no se olvida fácilmente. Una alternativa para comer es el Emilio's Ballato. Un restaurant italiano tradicional cuya fama reside principalmente en sus famosos clientes, desde David Bowie hasta Barak Obama lo han visitado. No recibe reservas así que vaya con paciencia y tiempo.
Roosevelt Island Tram - Puente Queensboro

South Point Park - Roosevelt
Otra novedad fue la combinación de mi paseo preferido en NY con algo nuevo. Se trata del tram a la Roosevelt Island, al cual se llega recorriendo Sutton Place que es un elegante y pequeño barrio del Midtown East. No puede dejar de visitar Sutton Place Park (donde están los arboles en la foto superior) que es el mejor lugar para fotografiar el puente Queensboro, para mí, el más lindo de la ciudad. Estando ya en la Roosevelt Island camine por la orilla del rio hacia el sur hasta el South Point Park. El recorrido total no toma más de media hora, minutos sin ruido, sin sirenas, sin muchedumbre y prácticamente sin turistas, un alto en la locura de Manhattan. Además de ser precioso la vista que ofrece de la ciudad es increíble. Salir de ella y ver desde fuera su densidad, su ritmo, sus edificios icónicos es un verdadero regalo. No deje de ir y recuerde que el Tram se paga con la tarjeta del metro. A tener en cuenta que en esta parte de la isla no hay comercio, lleve agua desde Manhattan, cuando nosotros fuimos la sensación térmica era de 40 grados. 
Anocher en Dumbo
Otro panorama repetido pero con un upgrade fue cruzar el Brooklyn Bridge a la hora de la puesta de sol y ver como se oscurece la ciudad desde DUMBO, eso ya lo había hecho el año pasado y es algo para hacer una y mil veces. En verano casi no se puede avanzar por el puente por la cantidad de gente y es que en verano la ciudad se aprovecha el doble, los días son más largos y se oscurece casi a las 10 de la noche.
Westlight Rooftop
La novedad estuvo en que al terminar aquí nos fuimos a Williamsburg, el barrio hipster que hay en la parte norte de Brooklyn. Este es un barrio que merece la pena recorrer con calma, me lo dejo de tarea para la próxima vez. Sí les puedo recomendar visitar el rooftop bar del Westlight, un hotel muy ondero, casi en la orilla del East River. Si bien la comida no es nada del otro mundo y el servicio es regular, el lugar tiene dos puntos muy altos, el primero es el espacio, es enorme y por lo tanto puede instalarse con calma y vista asegurada. La terraza es sin igual, con muchas mesas y una vista al midtown que deja sin aliento. Le recomiendo reservar. Se vuelve fácil a Manhattan en metro.

Cuando me repito un destino siempre busco nuevos lugares para comer, para aprovechar al máximo la ciudad. Sobretodo en una como NY que tiene casi 20.000 restaurantes. Las novedades para recomendar de esta visita son:

Buvette
Palma
Buvette : un pequeño pero maravilloso restaurant francés al que fuimos un sábado a tomar brunch. El lugar está siempre repleto, no recibe reservas pero tiene buena rotación de mesas. Impecablemente bien atendido y con una carta variada y deliciosa. Como es verano quisimos aprovechar la ínfima pero cómoda terraza, uno se olvida que esta en Manhattan. El lugar también tiene una barra y mucha onda a toda hora. Seguro en un próximo viaje vuelvo a verlo de noche. El lugar está medio escondido en el corazón del Village, barrio que en los últimos años se ha ido llenando de restaurantes como este. Pequeños pero ultra especializados y por eso la gente los prefiere. Menús y más información en https://ilovebuvette.com/about/. Otra joya de este barrio es el Palma, un pedazo de Italia en pleno Greenwich Village. Encantador, muy bien ambientado y con excelente atención este lugar se lleva un universo de estrellas. La comida de primera. Aquí si se puede reservar y le recomiendo hacerlo porque se llena. Puede venir a una romántica comida, como también a un almuerzo familiar o un brunch de cualquier tipo. Menús y reservas en www.palmanyc.com.

Refinery Rooftop
Para terminar, lo hago con el lugar mas ondero y trendy al que fuimos. Se trata del Refinery Rooftop, otra azotea de hotel a un par de cuadras del Empire State. Es de esos lugares en donde se arma fila en la calle para entrar, salvo que tengan reserva en cuyo caso lo hacen subir al tiro. El lugar es muy entretenido, repleto de gente (lo que puede ser algo molesto) y con un DJ ambientando con la mejor música. Nos instalamos primero en un comedor interior a comer, básicamente platos para compartir, tipo picoteo. Todo delicioso y servido a buen ritmo para poder disfrutar de cada uno. Después salimos a la terraza en donde solo se puede estar en una parte delimitada porque las mesas de la terraza son cuento a parte. Para poder reservarlas hay que garantizar un consumo mínimo bastante alto y al parecer tampoco se lo ofrecen a cualquiera, a mi al menos no. En fin, la vista del Empire State vale la pena cualquier segregación que uno pueda sufrir, además la mesera pareció entender mi molestia y me regaló un trago para pasar el mal rato, bien! Reserve con anticipación, este lugar está de moda. https://www.refineryhotelnewyork.com/dine-and-drink/refinery-rooftop/

Conclusión, visitar Nueva York en verano es una gran idea, la ciudad está llena de vida, las terrazas llenas de gente, los rooftop bars repletos de onda y la cantidad de turistas es considerablemente más baja que en media temporada. El clima es difícil solo si usted es de los que se ahoga con más de 28 grados, para mí en general estuvo exquisito. No puedo terminar sin volver a recomendarles usar el metro (linea E) para ir y volver del aeropuerto. Es lejos el método más rápido, más seguro y más confiable para moverse por la ciudad.

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viernes, 22 de junio de 2018

Especial de museos de Paris


Sabemos que Paris es un museo al aire libre, sin embargo, además de eso, antes de visitar la ciudad es bueno saber que existen en ella mas de 150 museos de todas las disciplinas artísticas. Elegir correctamente cual visitar es clave para invertir el tiempo de buena manera. No tenga miedo a hacer ejercicio de su libertad y sus gustos, no es obligación que disfrute de todas las manifestaciones artísticas ni todos los distintos movimientos. El arte es parte importantísima del desarrollo de la humanidad y normalmente es un espejo de como la sociedad se ha ido sintiendo y evolucionando a lo largo de la historia. Visitar un museo es de alguna manera abrir un libro de historia, un libro más intimo y quizás hasta más verdadero. Repasemos entonces algunos de los museos más famosos y más curiosos de Paris.

Louvre: es el museo más grande del mundo con alrededor de 35.000 obras de arte en exposición, aunque su colección total es de 380.000 obras. Se supone que si quiere recorrerlo entero le tomaría alrededor de 100 días. Está dividido en 8 áreas. Claramente hay que hacer una selección de las tendencias que son más de su gusto e incorporar, al menos en la primera visita, la vista obligada de sus tres obras más famosas:  "La Gioconda" de Leonardo da Vinci, "La Muerte de la Virgen" de Caravaggio y la escultura "Venus de Milo". El edificio que lo alberga alguna vez fue una fortaleza, después un palacio y ahora es el segundo museo más visitado el mundo. Respecto de la Mona Lisa, no se haga grandes expectativas, primero sorprenden las dimensiones del cuadro, es bastante más pequeño de lo que la mayoría de la gente cree. Segundo, es tal la aglomeración de gente que esta no es una experiencia grata. Tercero, no podrá acercarse mucho porque hay una barrera y además el cuadro está protegido con una vitrina. Por último, tenga en cuenta que el museo recibe alrededor de 15 mil visitantes diariamente y la mayoría de ellos solo va a ver esta famosa obra. Tickets e información on line en: https://www.louvre.fr/en

Museo de Picasso: este es uno de mis preferidos en Paris. Situado en Le Marais, en el Palacio de Salé que en sí una obra de arte. Contiene más de 5.000 obras de este artista que en mi opinión es el más completo, versátil y prolífero del siglo XX. La gran gracia de esta colección es que abarca desde sus inicios hasta sus últimos trabajos, siendo una magnifica muestra de la enorme evolución que tuvo Picasso durante sus 92 años de vida. Cuadros, esculturas, cerámicas, grabados y dibujos componen la completísima colección que alberga el museo. No se pierda la tienda que tiene cientos de preciosos productos, imposible salir con las manos vacías. http://www.museepicassoparis.fr/

Museo de Orsay: para mí es un imperdible de Paris. Si bien es grande, es mucho más fácil de recorrer que el Louvre y reúne obras principalmente pictóricas de uno de mis periodos preferidos del arte: el siglo XIX.  En mi opinión de aquí en adelante el arte se pone más atrevido, más político, más contestatario y por lo tanto mucho más interesante. Desde 1977 ocupa el espacio que antes fue una estación de tren. Los fanáticos del impresionismo y post impresionismo encontraran que este lugar es un paraíso porque aquí se guarda la colección más grande del mundo de este periodo del arte. Entradas, horarios y más información en http://www.musee-orsay.fr/en/home.html

Museo de la Orangerie: lleva este nombre porque el lugar que lo alberga era un antiguo invernadero de naranjas. Este pequeño museo también se concentra en el impresionismo y post impresionismo pero con una colección infinitamente mas pequeña. Ideal si usted va con gente que se canse fácilmente en los museos. Su sala más conocida alberga una serie de "nenúfares" de Monet y los expone en una magnifica sala redonda tal y como él lo concibió al momento de pintarlos. Es un museo que en general tiene pocos visitantes así que se puede dar un banquete de impresionismo con todo el tiempo del mundo y sin aglomeraciones.  Se pueden comprar tickets dobles para este museo y el de Orsay en http://www.musee-orangerie.fr/en

Museo Rodin: a pocos pasos de Les Invalides, este museo ocupa las instalaciones de lo que alguna vez fue un hotel que alojó por mucho tiempo al mismísimo Rodin. Por lo tanto, de alguna manera, fue él mismo quien transformó este hotel en un museo. Rodin fue considerado el padre de la escultura moderna y por eso este museo también debería ser visita obligada en la ciudad de la luz. Si bien alberga principalmente esculturas (más de 6.000) también tiene una muestra de grabados, dibujos y fotografías. El lugar ofrece además un bonito paseo por sus jardines que a ratos lo aíslan de la ciudad con sus altos y bien cuidados arbustos. Entre sus senderos se encontrará con muchas esculturas pero sin duda la más destacada y una de sus obras maestras es "El Pensador". No deje de visitar la tienda que tiene preciosos productos. Entradas y más información en http://www.musee-rodin.fr/es

Centro Pompidou: el edificio en sí también es una obra de arte y va muy en comunión con el tipo de arte que se expone aquí. Rupturista, conceptual y muy moderno, el centro tiene varias agrupaciones de diferentes disciplinas artísticas. Su principal atractivo es el Museo Nacional de Arte Moderno. Obras de Matisse, Kandinsky, Miro y Picasso entre otros, decoran los muros del 4to y 5to piso dedicados al museo. Frente a él hay una gran explanada que reúne a mucha gente, especialmente jóvenes que van a disfrutar de la onda artística más vanguardista en Paris. https://www.centrepompidou.fr/en

Museo de Egouts: aunque cueste creerlo este es un museo de las alcantarillas de Paris, algo totalmente novedoso y bastante insólito. Se entiende su existencia cuando uno sabe que estos túneles subterráneos existen aquí desde los primeros años de la ciudad y por lo tanto una visita ayuda a tener una visión histórica más completa. Es similar a las Catacumbas pero más pequeño y mucho menos tenebroso. Son 500 metros de galerías subterráneas con una muestra sobre el ciclo del agua en la ciudad y la maquinaria con la que se ha trabajado a lo largo del tiempo. No es necesario comprar las entradas con anticipación. Su acceso es muy central, al lado del Puente del Alma.

Museo Cluny: es el museo nacional de la Edad Media. Su colección es tan variada como interesante. Tapices, orfebrería, esculturas, marfiles y variados objetos decorativos se distribuyen a lo largo de las salas de este edificio que data de la Edad Antigua. El museo está ubicado en el Barrio Latino de Paris, uno de los de mayor movimiento de la ciudad. En estas calles hay un café en cada esquina y un ambiente universitario entretenido y jovial. Recorrer sus salas es como entrar en una maquina del tiempo y retroceder cientos de años en un par de segundos. Sin duda un panorama distinto y muy interesante para hacer en la ciudad. http://www.musee-moyenage.fr/

Museo de la Música: este lugar vale la pena visitarlo solo si usted es un gran fanático de la música. Está bastante alejado del centro de la ciudad pero con estación de metro en la puerta. Es museo es parte del complejo de la Filarmónica de Paris y se ubica en una de las entradas del parque La Villete. La colección completa contiene más de 7.000 instrumentos aunque solo 1.000 son parte de la exposición permanente. Desde un piano de Chopin hasta la guitarra de Brassens, el museo habla de la historia de la música a partir del siglo XVII y hasta la actualidad. https://philharmoniedeparis.fr/en/musee-de-la-musique

Museo Jacquemart-Andre: considerada una joya oculta de Paris, este museo privado tiene una colección principalmente de arte renacentista italiano, aunque también tiene obras pictóricas francesas, holandesas y alemanas. El museo está instalado en una mansión del siglo XIX que lo transporta a uno a la vida parisina de aquellos años. Es un museo pequeño y por lo tanto fácil de visitar. No deje de conocer el jardín invernal y el café del museo. Un rincón desconocido y espectacular que regala esos momentos de descanso inolvidables en Paris. https://www.musee-jacquemart-andre.com/en

Museo del Ejército: este museo ofrece una interesante exposición sobre la historia del ejército francés desde la Antigüedad hasta la segunda guerra mundial. Uniformes, armas y armaduras sumados a dos salas especialmente dedicadas a las dos guerras mundiales son la parte más interesante de la muestra. Está ubicado al interior de Les Invalides. Hay una pequeña tienda con entretenidos souvenirs para recordar la visita. El museo es bastante extenso y por lo tanto la recomendación es elegir bien que partes de la muestra se quieren visitar. Especialmente atractivo si se va con niños, aquí parecieran no cansarse. Horarios y más información en http://www.musee-armee.fr/es/home.html

Podría alargarme mucho más, son tantos los museos que hay en Paris que la elección de cual visitar y cuanto tiempo quedarse no es fácil. Yo prefiero los museos más pequeños que son más fáciles de recorrer y menos cansadores, especialmente si uno va con niños. Hay que tener en cuenta que varios museos son gratis para menores de 18 años y muchos ofrecen entrada liberada durante algunos días del mes. Mas información respecto a esto en el sitio: https://www.parisando.com/museos-gratis-en-paris/. También existe un pase para museos que le valdrá la pena comprar solo si piensa visitar varios. Toda la información sobre este pase en http://en.parismuseumpass.com/ . Recuerde que la clave está en visitar museos que sean de su gusto y destinar a cada uno un tiempo prudente que le permita ver también las innumerables atracciones de la ciudad.

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viernes, 15 de junio de 2018

Paris, museo al aire libre


Paris, capital indiscutible del romance, los tranquilos cafés con sus minúsculas mesas en donde el tiempo se detiene y la conversación se alarga. Lugar de caminatas a paso tranquilo en que la historia salpica cada esquina y se hace imposible arrancar de ella. A diferencia de otras grandes ciudades como Nueva York, Londres o Barcelona, en Paris el ritmo es distinto, no existe el frenesí y la vida se vive en cámara lenta, disfrutando cada segundo. Sus 2000 años de historia se ven y se sienten en cada rincón, es un lugar al que hay que ir preparado porque Paris es un museo al aire libre. Mi primer consejo es que busque un hotel cerca del metro, ya que esta es una excelente herramienta para acortar distancias al momento de recorrer la ciudad.
Paris tiene 20 distritos numerados que se distribuyen en forma espiral. Como siempre antes de visitarla habrá que darle una buena mirada al mapa y privilegiar que se quiere conocer y que se dejará para una próxima visita. El centro de la ciudad (distritos del 1 al 9) son absolutamente imperdibles pero habrá otros lugares que visitar en zonas un poco más alejadas. No nos olvidemos que además del romance y la historia, el arte es protagonista en esta ciudad y por lo tanto hay que incorporarlo en la agenda también.
Paris está dividida en dos por el río Sena, su orilla derecha y su orilla izquierda. Esto sirve de referencia útil para ubicarse en una ciudad repleta de barrios, recodos y rincones. La ciudad nació como un pueblo pesquero, de ahí la importancia que tiene el rio en su desarrollo urbano. Un paseo totalmente imperdible es recorrerlo en bote, apreciando la mayoría de sus monumentos, la grandiosidad de la Torre Eiffel y sobretodo la belleza de sus innumerables puentes. Particularmente espectacular es este paseo a la hora de la puesta de sol. Los botes turísticos salen al lado del Puente del Alma y los tickets se compran ahí mismo.

Ile de la Cité - Pont Neuf
Me resulta inevitable siempre partir visitando la ciudad por el principio, la Ile de la Cité, lugar en donde se cree se fundó la ciudad con el nombre de Lutecia y que representa hoy el corazón de Paris.
Catedral de Notre Dame
Si bien la Isla tiene unas pocas cuadras de largo y ancho, hay muchas cosas que ver en ella. Probablemente la más destacada es la Catedral de Notre Dame, una de las catedrales góticas más importantes del mundo. Si bien su construcción terminó en 1245, a lo largo de los siglos ha tenido constantes restauraciones, lo que explica el impecable estado en que se encuentra. Testigo de importantes hechos históricos, como la coronación de Napoleón y la beatificación de Juana de Arco, la catedral es uno de los tantos iconos de la ciudad. Se puede visitar todos los días, no requiere entradas pero se debe pasar por un punto de seguridad. Hay visitas guiadas gratis en varios idiomas, puede revisar los horarios en http://www.notredamedeparis.fr/ . A un par de cuadras está la Conciergerie (http://www.paris-conciergerie.fr/en/), la cárcel revolucionaria en donde Maria Antonieta pasó sus ultimas horas antes de ser decapitada en la Plaza de la Concordia. Aquí escribió su famosa y desgarradora última carta a su cuñada para despedirse de sus hijos. Este lugar vale la pena si usted es amante de la historia y en especial de esos turbulentos años.
Saint Chapelle
En mi opinión, mucho más interesante e impactante es la Saint Chapelle. Una iglesia gótica escondida entre los edificios de la Corte Suprema francesa, a pocos metros de la Conciergerie . Fue construida con el fin de albergar dos reliquias de la pasión de Cristo: la corona de espinas y un pedazo de la cruz. Si bien ninguno de estos dos tesoros está actualmente en la iglesia, la belleza de los vitrales de la capilla superior y la simplicidad de la capilla inferior hacen de este lugar otra visita obligada. A pesar de la enorme cantidad de turistas de Paris, este lugar en general no tiene largas filas y los tickets los puede comprar por anticipado en http://www.sainte-chapelle.fr/en/. No puede irse de la isla sin recorrer el Pont Neuf (puente nuevo), que irónicamente es el puente más antiguo de los que actualmente cruzan el Sena, motivo por el cual fue declarado monumento histórico nacional. Por sus escaleras puede descender hasta el parque du Vert-Galant, una pequeña plaza en la punta de la isla que ofrece no solo un tranquilo momento de descanso, si no también, una vista inigualable al precioso puente de los artistas. Nuevamente un gran momento para asomarse por aquí es la puesta de sol, en donde es común ver grupos o parejas compartiendo una botella de vino a la orilla del rio. Postales únicas de Paris. Detrás de La Cité está la Ile Saint-Louis, ambas están comunicada con un pequeño puente homónimo. Mucho menos turística y mas pequeña, es uno de mis lugares preferidos en Paris. Con mucho comercio chico y de productos netamente franceses es un lugar para recorrer dejándose perder. No deje de probar los helados de la heladería Berthillon (http://www.berthillon.fr/nos-specialites-berthillon/) que si bien tiene varios locales en Paris, este es el primero y por lo tanto es el más famoso.
Puente de los Artistas
A esta misma altura en la ribera izquierda se encuentra el Quartier Latin, el barrio latino, que lleva este nombre desde la época medieval cuando los estudiantes de la zona se comunicaban en latín. Sus pequeñas e intrincadas callecitas están repletas de restaurantes y cafés. Su punto central es la enorme y preciosa fuente de San Miguel, en donde habitualmente se ven hordas de jóvenes compartiendo un momento de ocio. La gracia está en perderse hacia el boulevard Saint Germain y atravesarlo para conocer el barrio de la prestigiosa universidad de la Sorbonne. Si se levantó temprano puede alcanzar a visitar los cercanos jardines de Luxemburgo, otro oasis de la ciudad que alberga al Palacio de Luxemburgo, sede del senado Frances. Pasear de la mano por sus preciosos jardines es detener el tiempo para volver a lo esencial, un lujo que pocas grandes ciudades nos pueden dar. Terminar este barrio visitando el famoso cafe Les Deux Magots es la manera perfecta de abrochar un día redondo
Palacio de Luxemburgo - Parlamento Francés

Place du Vosges
En la ribera derecha se encuentra mi barrio preferido de Paris, Le Marais, el barrio judío de la ciudad. Elegante y bohemio a la vez. Entretenido y repleto de museos. Un lugar que con el paso de los años ha tomado un aire cosmopolita y algo comercial sin perder el encanto de ser un barrio, con vida de tal. Recórralo, disfrute de un café o almuerzo en esas ínfimas mesas en las que con suerte caben dos platos. Déjese empapar de la onda entretenida pero no bulliciosa del lugar. El corazón del barrio es la preciosa Place du Vosges, la plaza más antigua de Paris y que terminó de construirse en 1612. En el numero 6 de la plaza, se encuentra el departamento de Victor Hugo, el cual puede visitar de forma gratuita. Vale la pena volver de noche a comer a alguno de sus muchos restaurantes, es un barrio que en los últimos años ha adquirido buena reputación por sus excelentes alternativas para comer. La revista Timeout hizo hace un par de años un reportaje a los mejores restaurantes de la zona, reviselo y elija el que más le tinque: https://www.timeout.com/paris/en/restaurants-cafes/restaurants-in-the-marais-paris
Pompidou
A unas pocas cuadras encontrará mucho que ver. El magnifico Hotel de Ville, que desde el año 1357 alberga a la municipalidad de Paris. Su vista de día es algo impresionante, pero de noche gana el doble, no se pierda ninguna de las dos. A tan solo un par de cuadras esta el centro George Pompidou, un centro cultural de las artes que alberga entre otros una biblioteca, un museo de arte moderno y un centro de la música y la acústica. Su arquitectura sin igual lo hace un lugar muy atractivo para gente joven y amantes del arte y la arquitectura. Cuesta creer que a pocas cuadras están algunos iconos de la tradición milenaria parisina, como el Louvre, los jardines de las tullerías y el Palacio Royal que alberga al ministerio de la cultura. Todos lugares a los que hay que ir, teniendo en cuenta el uso del tiempo y los gustos personales. Trate de no perderse una visita a la Opera Garnier, el edificio es realmente una joya. Un paseo por esta zona no se puede hacer sin un rico crepe callejero, tenga en cuenta que la gracia de Paris es vivirla al ritmo de los parisinos, esto implica parar seguido por un café o una cerveza, acompañarlo de un rico baguette pero sobretodo tomarse la vida con calma. No tiene gracia andar corriendo de un lado para otro.
Louvre
Los jardines de las tullerías son de mis lugares preferidos en esta zona, no solo por sus múltiples áreas de descanso sino también por su oferta de comida al paso. Estos fueron los primeros jardines públicos de la ciudad y la gente los disfruta a toda hora. Es increíble ver como una ciudad bien pensada invierte en espacio de uso publico sin escatimar en costos.A pocos metros verá la Place Vendome y la Place de la Concorde, ambas con históricas columnas en su centro. La de la Place Vendome fue levantada por Napoleón para conmemorar la batalla de Austerlitz. En la Place de la Concorde, rodeada de magnificas esculturas históricas, hay un obelisco egipcio, de la época de Ramses II, que fue donado a Francia durante el siglo XIX. En este céntrico lugar se llevaron a cabo varias decapitaciones durante la revolución francesa, la de Luis XVI y Maria Antonieta entre muchos otros. 
Les Invalides
A partir de aqui aparece otro Paris, el de las grandes avenidas, enormes monumentos. Esta ciudad que envidiamos por su diseño urbano, su inversión en parques y en resaltar los lugares y edificios que son parte de la historia y por lo tanto de la memoria colectiva del pueblo.
Tumba de Napoleón
Cruzando el rio por el puente Alexander III, indiscutiblemente el más precioso de la ciudad, es casi imposible no impresionarse con la Avenue du Marechal Gallieni que atraviesa el la explanada de Les Invalides con el edificio del mismo nombre al fondo. Este impresionante complejo militar que alberga museos, iglesias, hospital y probablemente lo más importante e imperdible: la tumba de Napoleon. Cuenta la leyenda que él pidió que su tumba estuviera bajo el nivel de entrada para que todos tuvieran que agacharse a verlo, una especie de reverencia obligada. Vale mucho la pena recorrer el resto de las sepulturas que hay en el lugar y por supuesto la iglesia que es de una belleza sin igual. Desde aquí tomando en diagonal la Av. de la Motte Picquet llegará en pocas cuadras a la
Campos de Marte - Torre Eiffel
Escuela Militar que enfrente tiene los famosos campos de marte y al fondo de estos, la joya de la corona: la inigualable Torre Eiffel, icono mundial de la ciudad y del país. Cuesta entender que algunos la encontraran aberrante cuando se levantó en 1889. Fue tal la controversia que causó que en más de una oportunidad se consideró derribarla, lo que hoy sería considerado un crimen brutal. Para mi es simplemente perfecta, desde su forma, su material, su ubicación sobre el Sena y sobretodo la magnifica vista que desde sus observatorios da de la ciudad. Las filas se han hecho más largas con los años, no solo por el aumento de turistas sino también por temas de seguridad. Yo confieso que en su observatorio más alto el vértigo me paralizo la primera vez, pero en los dos mas bajos, no se siente porque los espacios son amplios y las fotos magníficas. Se puede subir por ascensor y por escalera, esto último está en mi lista de pendientes. Lo más bonito de la torre es ver como se aparece desde innumerables partes, entremedio de las calles, los edificios, a distancia, la torre siempre sorprende. Uno no se aburre de fotografiarla, desde todos los ángulos. No se pierda visitarla de noche porque iluminada se ve simplemente espectacular. Por algo es el monumento mas visitado en el mundo con 7 millones de visitas al año.
Arco de Triunfo
Al otro lado de la torre y cruzando nuevamente el rio Sena se encuentra trocadero, un espacio público abierto con preciosas vistas a la Torre Eiffel. Aquí encontrará mucho movimiento de artistas callejeros y comerciantes que buscan alcanzar a las hordas de gente que circulan a toda hora por el sector. Varias calles llegan a esta área, si toma la av. Kleber podrá disfrutar de una preciosa caminata entre magníficos edificios del más puro estilo francés. La avenida desemboca en el segundo icono mas importante de la ciudad: el Arco de Triunfo. Este impresionante monumento a las victorias del ejercito francés fue mandado a construir por Napoleon en 1806 pero el no alcanzó a verlo terminado ya que las obras duraron 30 años. Ha sido testigo de innumerables hechos históricos, desde el paso de la caravana fúnebre de Napoleon hasta los desfiles con los que se celebró el fin de la primera y segunda guerra. No intente cruzar la calle, yo lo hice y casi morí en el intento. Hay pasos subterráneos para acceder al interior de la rotonda y subir al arco.
En nivel de la calle podrá ver la tumba al soldado desconocido y no deje de subir al observatorio que hay en la parte superior, no solo porque aprenderá mucho de la historia francesa sino porque la vista de la ciudad es maravillosa. Le advierto que no hay ascensores y que son 286 escalones para llegar a la azotea. Desde aquí, se ve la Defense, el barrio moderno de Paris, el cual vale la pena visitar solo si le sobra tiempo. Si bien queda algo apartado, tiene una estación de metro ahí mismo, por lo que visitarlo es fácil. Para el otro lado se encuentra los grandiosos Campos Eliseos. Una avenida con mas de dos kilómetros de largo, rodeada de enormes arboles y cuyo nombre proviene de la mitología griega, haciendo referencia a un paraíso. Sin duda para algunos lo es, las tiendas más elegantes y famosas se encuentran en este barrio además de el Petit y Grand Palais, dos enormes y preciosos edificios que fueron levantados con motivo de la Exposición Mundial de 1900. Ambos albergan hoy importantes museos. Las calles adyacentes a los campos Eliseos no solo albergan las tiendas más elegantes de la ciudad sino también los mejores hoteles. A mi gusto el más lindo y elegante es el
Hotel Plaza Athenee
Plaza Athenee en la avenida Montaigne. Si usted es fanático, como yo, de la serie Sex and the City, sepa que en este lugar se filmaron importantes escenas de los últimos capítulos. Sus pasajeros son principalmente árabes que vienen a gastar sus petrodolares sin ningún pudor. Es al menos llamativo ver mujeres totalmente tapadas con sus burkas repletas de bolsas de Gucci, Chanel, Dior o tantas otras, todas con sus mercedes negros esperándolas en la puerta.
Basílica de Sacre Coeur
Ya dimos la vuelta a todo Paris pero no puedo terminar sin mencionar mi lugar preferido en esta inigualable ciudad. Se trata del Sacre Coeur. En una ciudad casi carente de contrastes en donde todo se mueve en sincronía y cada rincón es parte perfecta del puzzle, se agradece algo que salga un poco de la norma. Sacre Coeur está situado en Montmartre, el único cerro que tiene Paris, por lo tanto el punto más alto de la ciudad. El barrio no solo alberga a la preciosa basílica del Sacre Coeur (Sagrado Corazón) sino que también es el epicentro del barrio bohemio y artístico de la ciudad. Ideal es ir temprano el sábado. Partir visitando la basílica y subir a su cúpula para disfrutar de una vista única y completa de la ciudad. Después recorra con calma el barrio, disfrutando de las ferias al aire libre, de los artistas y de los pequeños y deliciosos restaurantes franceses que aquí hay por montones.
Montmartre
El corazón del lugar está en la histórica Place du Tertre, en donde decenas de artistas exponen sus obras. Un hervidero de turistas y amantes del arte que le dan un encanto enorme al lugar. Hacia fines del siglo XIX fue en estas calles en donde las principales manifestaciones artísticas de la Belle Epoque se llevaron a cabo. En esos años vivieron aquí Picasso, Renoir, Toulouse-Lautrec, Modigliani entre muchos otros artistas de gran renombre. Años dorados en donde Paris fue el centro del mundo, especialmente del mundo artístico cultural. Muy interesante es visitar los famosos cabaret del boulevard de Clichy.

Catacumbas
Si tiene tiempo hay un paseo que yo hice la ultima vez que fui y disfrute mucho. Se trata de visitar las catacumbas (http://www.catacombes.paris.fr/en/homepage-catacombs-official-website). Un cementerio subterráneo construido en el siglo XVIII en forma de una intrincada red de túneles. En la actualidad conserva más de 6 millones de esqueletos humanos, convirtiéndose en el mayor osario de Europa. Le recomiendo comprar los tickets sin fila en la página oficial porque se puede perder un buen par de horas en ella. Es un paseo distinto, bastante freak y que impresiona mucho, especialmente si se hace con niños. No se sale por el mismo lugar por donde se entra pero hay un metro muy cerca de la salida. Si usted es claustrofóbico, no le recomiendo ir, se baja por una angosta escalera varios pisos y a rato los túneles son bastante estrechos. Una vez dentro, no se puede devolver, esto implica una caminata de alrededor de 2km bajo tierra hasta la salida.
Respecto del metro, puede comprar pases diarios o bien un set de tickets (l0) para ir usando cada vez que suba. Se camina mucho en la ciudad pero muchas veces para evitar exceso de cansancio, tomar el metro es la mejor solución. Si es mal caminante, compre los pases diarios, si es bueno en esto, compre el set de tickets. Las maquinas aceptan tarjeta de crédito y monedas. Tenga en cuenta que en las estaciones las puertas no se abren de manera automática sino que usted debe apretar un botón para accionarlas.
Siempre es buen momento para visitar Paris, pero tenga en cuenta que las medias temporadas son mejores por el clima que es muy frío en invierno. Evite ir en agosto que el mes en donde una buena parte del comercio cierra por vacaciones. Vaya sin miedo, los franceses son mucho más amables de lo que su fama dice y es un mito que no hablan ingles. La mayoría maneja varios idiomas.
He dejado los museos afuera porque es muy difícil resumir Paris en un posteo. Los museos merecen tiempo y por eso haré un especial de ellos en el siguiente posteo.

¡Cross check y reportar!


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